Se ha desafiado la creencia tradicional de que las células solares convencionales pierden eficiencia a altas temperaturas. Un equipo de la Universidad de Loughborough descubrió que en dispositivos integrados de generación y almacenamiento de energía, como las baterías de flujo fotoquímico (PEC), el calor puede, de hecho, mejorar la eficiencia del almacenamiento al acelerar las reacciones electroquímicas internas. Este hallazgo supone un avance revolucionario para la aplicación de la energía solar en regiones tropicales.

El Dr. Dowon Bae, investigador principal, señaló: "Este estudio desafía la sabiduría convencional, demostrando que podemos convertir el calor en un aliado y diseñar sistemas de almacenamiento de energía solar con un rendimiento superior en entornos de alta temperatura. Al comprender y aprovechar este efecto oculto, la tecnología solar integrada se convertirá en una solución energética más viable." Cuando la temperatura aumenta a 45°C, se acelera la migración de iones electrolíticos, mejora la conductividad y se incrementa la salida de corriente electroquímica.










