Las características notables de las zonas con redes eléctricas débiles son:
Capacidad reducida del sistema eléctrico, estabilidad de red deficiente, desequilibrio entre oferta y demanda; cortes de suministro programados (apagones no planificados) o conmutaciones de grandes cargas que activan protecciones de relé de nivel superior. Estas situaciones provocan graves pérdidas económicas en las operaciones mineras, como paradas de producción, daños en equipos y reducción de capacidad productiva.
Esta solución conecta el sistema de almacenamiento directamente a la línea de media tensión. Cuando la red presenta anomalías, un conmutador rápido desconecta la carga de la red, y el sistema de almacenamiento conmuta rápidamente al modo aislado para proporcionar suministro ininterrumpido a la carga. Una vez que la red se normaliza, vuelve al modo conectado para recargarse, resolviendo así el problema de respaldo de grandes cargas en este tipo de escenarios.
