Un estudio reciente de la Universidad de Navarra revela que Marruecos, a través del rápido desarrollo de los puertos de Tánger Med y Nador West Med, está ejerciendo influencia económica sobre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla. La investigación señala que, en la larga competencia entre España y Marruecos por el dominio del tráfico marítimo en el Estrecho de Gibraltar, "el país norteafricano está claramente ganando ventaja".
El análisis subraya que el Estrecho de Gibraltar es un área donde se superponen los intereses estratégicos de ambas partes, "y esta es una de las principales bazas que Marruecos espera aprovechar". El estudio afirma que "la construcción del puerto de Nador West Med (a solo 50 km de Melilla) y la expansión del proyecto del puerto de Tánger Med están convirtiendo a Marruecos en una alternativa cada vez más viable, desafiando el estatus tradicional del puerto de Algeciras en la bahía de Gibraltar".
Concretamente, el estudio confirma que "la intención de Marruecos con estas infraestructuras (una cerca de Ceuta y otra colindante con Melilla) es ejercer presión económica sobre estas dos ciudades autónomas españolas, posiblemente obstaculizando su crecimiento o creando dependencias". El análisis advierte que "las actuales buenas relaciones bilaterales con Madrid no significan que Marruecos haya renunciado a sus reclamaciones sobre los territorios en cuestión".
El estudio también señala que "debido a la demanda europea de gas natural, la competencia por el dominio del tráfico de contenedores, mercancías y personas en el Estrecho de Gibraltar se está extendiendo al ámbito energético, convirtiendo al GNL en un nuevo factor clave en el panorama económico del estrecho. En un intento por monopolizar este tipo de tráfico marítimo, el gobierno marroquí ha diseñado un puerto que incluirá un gran complejo industrial y un nuevo centro portuario. Sin embargo, en este campo, España parece poder mantener su ventaja, ya que es el país europeo con más plantas especializadas de descarga de gas".
La investigación de la Universidad de Navarra confirma que Tánger Med se ha convertido en el puerto número uno de África, lo que tiene un impacto directo en Algeciras y en España. Los investigadores consideran que "Marruecos ha logrado esta ventaja estratégica gracias a algunas decisiones de las autoridades españolas y europeas, dos de las cuales son especialmente destacadas: la introducción de tasas medioambientales y la falta de inversión suficiente en la mejora de las infraestructuras portuarias".
Se espera que la primera fase del puerto de Nador West Med entre en funcionamiento a finales de 2026 o principios de 2027, con una capacidad de manejo inicial estimada de 3,5 millones de TEU al año, ampliable posteriormente a 5,5 millones. Según el análisis, esta cifra se acercaría al volumen de tráfico de Algeciras en 2024. El estudio también confirma que "a pesar de la ambición, el éxito aún no está garantizado, ya que el comercio en el Estrecho de Gibraltar ha crecido ligeramente en la última década, y puede que no haya suficiente demanda para respaldar la expansión de infraestructuras. Al mismo tiempo, los puertos de la zona Schengen, aunque con tarifas más altas, ofrecen acceso directo al mercado común europeo". Asimismo, el estudio cuestiona la viabilidad económica del proyecto, ya que Tánger Med seguirá teniendo una mayor capacidad en cuanto a transporte de mercancías.
Los autores del estudio consideran que "en el siglo XXI, las cadenas de suministro pueden ser una herramienta importante, como se demostró durante la pandemia de COVID-19, y Marruecos es muy consciente de esta realidad". Finalmente, el estudio señala que "para hacer frente a esta situación, es crucial que España aumente la inversión en sus puertos, pero además de los aspectos económicos, se necesita un claro compromiso político, porque Marruecos opera principalmente en otro ámbito. Los proyectos de Tánger Med y Nador West Med buscan reforzar la presencia e influencia de Marruecos en la región del estrecho".









