El dron submarino autónomo de inspección FlatFish, desarrollado por Saipem, ha superado con éxito las pruebas clave de aceptación funcional en el marco de un contrato de colaboración con Petrobras. Este avance allana el camino para su despliegue marítimo real en campos petroleros de aguas ultraprofundas de Brasil. FlatFish, parte del programa de robótica Hydrone de Saipem, es un vehículo submarino híbrido y completamente autónomo capaz de realizar complejas operaciones de inspección en entornos de hasta 3.000 metros de profundidad.
Las actividades de prueba se llevaron a cabo en las instalaciones de drones submarinos de Saipem en Trieste, Italia, con la participación presencial de representantes de Petrobras. En un entorno controlado, FlatFish realizó múltiples tareas de inspección completamente autónomas, cubriendo la inspección de estructuras y tuberías submarinas, mediciones de protección catódica y evaluaciones del espesor de pared. Estas pruebas tenían como objetivo verificar la autonomía de la misión, la calidad de los datos y el rendimiento general del sistema, asegurando el cumplimiento de los requisitos contractuales.
Con base en los resultados de las pruebas, Petrobras ha aprobado que el proyecto avance a su fase final, permitiendo el despliegue de FlatFish en un entorno marítimo real. Este hito marca una mayor aplicación de la tecnología de inspección submarina autónoma, con el potencial de mejorar la eficiencia operativa y la seguridad en los campos petroleros de aguas profundas. El dron submarino autónomo FlatFish ha demostrado su fiabilidad y adaptabilidad en entornos complejos, proporcionando una referencia para futuros proyectos similares.









