es.wedoany.com Noticia: El Aeropuerto de Auckland ha puesto en funcionamiento un sistema masivo de bombas de calor eléctricas en la terminal internacional, reemplazando una de las plantas de aire acondicionado a gas más grandes de Nueva Zelanda. Este es un paso clave en el proceso de electrificación de la infraestructura central del aeropuerto.
El proyecto, con una inversión de 15 millones de dólares, instaló 11 bombas de calor de grado industrial, cada una capaz de proporcionar aproximadamente 600 kilovatios de capacidad de calefacción o refrigeración. Estas unidades, del tamaño de contenedores marítimos, proporcionan control climático para la terminal internacional de 141.000 metros cuadrados.
El nuevo sistema reemplaza equipos antiguos que han estado en funcionamiento durante más de 50 años. Según las estimaciones del Aeropuerto de Auckland, el uso de gas natural para calefacción y refrigeración se reducirá en aproximadamente un 40% tras la puesta en marcha de la nueva instalación.
Mary-Liz Tuck, directora de planificación estratégica del Aeropuerto de Auckland, declaró que el proyecto requirió retirar una central eléctrica de la década de 1970 e izar cada unidad de bomba de calor, de 12 toneladas, a 30 metros de altura en el techo de la terminal. Tuck afirmó que el proyecto representa un paso importante en la modernización de la infraestructura central del aeropuerto y en la reducción tangible de las emisiones controlables.
"Las bombas de calor eléctricas nos permiten alejarnos del gas natural y avanzar de manera sustancial hacia nuestro objetivo de reducir las emisiones de Alcance 1 y Alcance 2 en un 90% para 2030, en comparación con la línea base de 2019", dijo Tuck.
La actualización se llevó a cabo en una terminal en pleno funcionamiento que maneja aproximadamente 30.000 pasajeros al día, lo que requirió una cuidadosa implementación por fases. El proyecto implicó reemplazar equipos antiguos de 50 años con nuevas y eficientes unidades Trane, manteniendo al mismo tiempo la calefacción y refrigeración de la terminal. La instalación se coordinó con proyectos de integración más amplios del aeropuerto, incluido un edificio de varios pisos que conecta la terminal internacional con la futura terminal de jets domésticos, en cuya parte superior se encuentran las unidades de bomba de calor.
Martin Butcher, ingeniero jefe del proyecto, indicó que la tecnología se probó en la terminal antes de la instalación completa. Esa prueba permitió al equipo comprender el rendimiento de la tecnología en el entorno laboral del aeropuerto. El reemplazo del sistema principal se realizó en fases cuidadosamente planificadas, confirmando el rendimiento del sistema mientras se mantenía la operación normal de la terminal.
Cada bomba de calor puede proporcionar calefacción o refrigeración según sea necesario, lo que permite que el sistema funcione en modo mixto, enfriando algunas áreas mientras calienta otras. El calor residual también se puede recuperar y reutilizar para mejorar la eficiencia general. Butcher dijo que el edificio en sí actúa como un amortiguador térmico, con cambios de temperatura lentos, lo que le da al sistema tiempo de respuesta sin causar fluctuaciones de temperatura notables para las personas dentro de la terminal.
El sistema comenzó a funcionar en septiembre de 2025, y en los próximos meses continuarán las labores de puesta en marcha y ajuste fino para equilibrar la comodidad con diferentes volúmenes de pasajeros y confirmar el rendimiento durante todo el año.
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