es.wedoany.com Noticia: La fase de liquidación del ciclo ganadero argentino está quedando gradualmente atrás, y la incógnita central hacia finales de 2026 es el incremento específico del stock bovino.
Según informes, debido a la reducción de la faena y al mayor esfuerzo de retención de vientres, el stock bovino del país podría aumentar entre 300.000 y 500.000 cabezas para finales de 2026. El informe señala que la significativa caída de la faena ha creado condiciones para la recuperación del crecimiento del stock.
En junio de 2026, la participación de las vacas en el total de la faena cayó al 45,5%, el nivel más bajo en los últimos cinco años. Esta proporción iguala el promedio del período comprendido entre 2002 y junio de 2025, y ocupa el puesto 12 en el ranking histórico de ese período.
Según las proyecciones, se espera que la cantidad de terneros destetados en Argentina en 2026 sea de 14,3 millones, ligeramente inferior a los niveles de los dos años anteriores. La faena total anual se estima entre 12,2 y 12,4 millones de cabezas, un 9% menos que en 2025. En cuanto a la producción, la producción total de carne vacuna argentina alcanzaría los 2,9 millones de toneladas. De ellas, aproximadamente 870.000 toneladas se destinarían a la exportación, generando ingresos estimados de 4.600 millones de dólares. Se espera que el consumo interno de carne vacuna se mantenga en un nivel de 42 a 43 kilogramos por persona al año. Continuando con la tendencia del primer semestre de 2026, los analistas estiman que la faena de vacas caerá un 10% en el año, la de vaquillonas un 10,5%, la de novillos un 5,5% y la de novillitos un 7%.
En concreto, en el primer semestre de 2026, la faena total de bovinos en Argentina fue de aproximadamente 6 millones de cabezas, un 9% menos que en el mismo período del año anterior. En el mismo período, debido al aumento del peso promedio de faena a un récord de 238 kilogramos, la caída de la producción interna de carne fue menor que la de la faena, estimándose una reducción del 6,8%.
El informe señala que la cantidad de terneros disminuyó, pero aumentó la cantidad de novillos de engorde. El ciclo de cría de animales se alargó, permaneciendo más tiempo en los corrales de engorde, lo que ha provocado que el peso de la canal de todas las categorías actuales (terneros, vacas, vaquillonas, novillos y novillitos) sea de 8 a 15 kilogramos mayor que hace dos años. Los analistas locales prevén que el peso promedio de faena podría seguir aumentando en los próximos meses, pero a un ritmo más lento que el año pasado; al mismo tiempo, se espera que la tasa de destete (relación terneros/vacas) también mejore ligeramente.










