es.wedoany.com Noticia: La Comisión de la Cinta Verde de Boston (Boston Green Ribbon Commission) ha seleccionado a Salas O’Brien, una empresa de planificación energética y descarbonización, para liderar un análisis de $500,000 sobre la viabilidad de utilizar el Puerto de Boston (Boston Harbor) y otras vías fluviales locales como fuente económica, limpia y confiable de energía térmica.
Salas O’Brien trabajará con cinco subconsultoras —Sherwood Design Engineers, Synapse Energy Economics, Sasaki, GeoSource y VHB— para analizar la viabilidad del proyecto, que incluye la creación de una red térmica para distribuir energía. Lindsey Butler, directora ejecutiva de la comisión, indicó que, con el equipo de expertos técnicos liderado por Salas O’Brien, se puede avanzar en un plan para descarbonizar grandes edificios utilizando energía limpia, renovable y completamente local.
Según Brian Urlaub, director de operaciones geotérmicas y responsable de la empresa, Salas O’Brien cuenta con 5000 empleados, ha completado más de 500 proyectos geotérmicos en Estados Unidos y Canadá, y tiene alrededor de una docena de proyectos de redes térmicas en fase de diseño o completamente implementados. La empresa es una de las pocas que cuenta con hidrogeólogos internos, lo que permite profundizar en los aspectos geotérmicos subterráneos del proyecto sin necesidad de subcontratar.
La tecnología busca extraer energía térmica del río Charles (Charles River), el río Mystic (Mystic River), el Puerto de Boston, el canal Fort Point (Fort Point Channel) y la roca madre subyacente. El sistema utiliza un diseño cerrado que circula calor a través de una infraestructura sellada, sin extraer agua de las vías fluviales. Un aspecto del estudio es determinar si la roca madre puede utilizarse como batería de almacenamiento térmico para aumentar la capacidad del recurso, en lugar de obtener energía de forma puntual cuando sea necesario.
Urlaub señaló que la red térmica es una tecnología que aborda múltiples problemas y puede ayudar a resolver numerosos desafíos en la ciudad de Boston. Mencionó que estudios previos en el Puerto de Boston ya han mostrado que las langostas migran hacia el norte debido a temperaturas inadecuadas del agua, lo que indica la presencia de calor residual utilizable en el cuerpo de agua. La entrega de energía térmica de la red requerirá nueva infraestructura, incluyendo plantas centrales de calefacción o refrigeración y redes de tuberías de agua caliente o fría.
Urlaub anticipa que los desafíos del proyecto serán similares a los que la empresa ha manejado anteriormente, centrándose principalmente en cómo adaptar los edificios existentes a la tecnología de energía térmica limpia, así como en los costos y la financiación asociados. Además, será necesario determinar la estructura de propiedad del sistema de distribución de energía, con opciones que incluyen asociaciones público-privadas, empresas de servicios públicos o la operación municipal. Indicó que la transición energética implica muchos matices más allá de la viabilidad técnica, y que estos son precisamente los aspectos que el estudio explorará en profundidad.










