es.wedoany.com Noticia: Se iniciaron las obras de recuperación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (ETE) Vargem Limpa en Bauru, Brasil. El proyecto emplea la tecnología holandesa Nereda, complementada con generación de energía a partir de biogás e instalaciones para el aprovechamiento de lodos como recurso. Una vez concluido, Bauru alcanzará por primera vez el 100% del tratamiento de aguas residuales.

Durante la visita técnica al proyecto, el presidente del Consorcio de Salud de Bauru (CSB), Nei Moreira, y el director de operaciones, Renato Camargo, presentaron los detalles del proyecto. Los acompañaron la alcaldesa Suéllen Rosim, el superintendente del Departamento de Agua y Alcantarillado (DAE), João Carlos Viegas de Souza, la secretaria municipal de Infraestructura, Pérola Zanotto, el secretario de Gobierno, Renato Purini, el jefe de Gabinete, Leonardo Marcari, los concejales Markinho Souza, André Maldonado, Sandro Bussola, Marcelo Afonso y Edson Miguel. También participaron en la visita técnica funcionarios del Ayuntamiento, del DAE y del CSB.
El proceso central de la planta de tratamiento adopta la tecnología holandesa Nereda, un sistema de biorreactores basado en lodos granulares, utilizado para eliminar fósforo y nitrógeno. Estas dos sustancias son la causa de la degradación de los ríos y de la proliferación de plantas acuáticas en el río Tietê; el río Bauru desemboca en el Tietê, y este problema de contaminación ya está afectando a la vía fluvial Tietê-Paraná.
Moreira indicó que el proyecto fue diseñado conforme a estándares técnicos, con el objetivo de situar a la planta entre las diez más eficientes de Brasil. Afirmó que los estándares de eliminación de fósforo y nitrógeno previstos en el proyecto no son alcanzados actualmente por ninguna planta de tratamiento en operación que utilice dicha tecnología.
La obra construirá nuevos reactores circulares y nuevas cimentaciones, reemplazando las estructuras del proyecto original dañadas por grietas y problemas estructurales. Moreira señaló que esta decisión busca garantizar mayor seguridad operativa y eficiencia durante el período de concesión de 30 años.
El proyecto contempla la generación de energía eléctrica a partir del biogás producido en los digestores anaeróbicos. Camargo explicó que el gas generado durante el proceso de tratamiento de lodos se convertirá en energía eléctrica, que será reutilizada íntegramente dentro de la planta. Inicialmente, la planta no podrá ser totalmente autosuficiente, y la producción de energía aumentará progresivamente.
Los lodos, tras digestión anaeróbica y compostaje, se transformarán en fertilizante agrícola, con una producción diaria de aproximadamente 80 toneladas, que podrá comercializarse. Moreira indicó que esta solución es ambientalmente adecuada y beneficiosa para los productores rurales, y que residuos como ramas y restos de poda también podrán incorporarse al proceso de compostaje. Los ingresos por la venta del compost se compartirán con el Ayuntamiento según lo estipulado en el contrato de concesión.
La alcaldesa Suéllen Rosim señaló que la tasa actual de tratamiento de aguas residuales en Bauru es inferior al 5%, y que este proyecto impulsará a la ciudad a dejar atrás uno de los peores indicadores sanitarios, logrando por primera vez el 100% del tratamiento de aguas residuales. Considera que la modernización de la planta también mejorará los indicadores ambientales, dinamizará la economía local y hará que Bauru sea más atractiva para nuevas inversiones. Afirmó que esta obra es "un compromiso con las generaciones futuras".
El plazo de puesta en funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Vargem Limpa es de 36 meses (3 años). Suéllen manifestó que cumplirá el compromiso de entrega con los ciudadanos de Bauru, y que incluso si fuera en el último momento, hasta el 31 de diciembre de 2028, presionará el botón para poner en marcha las máquinas de la planta de tratamiento.
Esta obra de recuperación también abarca el sistema de drenaje de la Avenida de las Naciones Unidas. Suéllen indicó que, después de casi 30 años, Bauru tendrá una ciudad con aguas residuales tratadas, y la Avenida de las Naciones Unidas también se convertirá en una calle que ya no se inunde.








