El cable de detección en aguas profundas es un cable umbilical compuesto optoeléctrico especial diseñado para entornos extremos de aguas profundas, y es la "línea vital" de los vehículos submarinos no tripulados (ROV/AUV), equipos de detección y estaciones de observación del fondo marino. En condiciones de alta presión (hasta 140 MPa a 10 000 metros de profundidad), alta corrosión (agua de mar con 3,5 % de salinidad), baja temperatura y fuertes corrientes oceánicas, proporciona a los equipos submarinos una conexión integral de cuatro funciones: transmisión de energía, transmisión de señales, comunicación por fibra óptica y soporte mecánico












