La empresa argentina Southern Energy SA (SESA) y la alemana Securing Energy for Europe GmbH (SEFE) firmaron formalmente un contrato de exportación de gas natural licuado (GNL) a largo plazo, el primero de este tipo para Argentina. Según el contrato, SESA suministrará a SEFE 2 millones de toneladas de GNL anualmente durante 8 años, con entregas programadas para comenzar a fines de 2027. El contrato es un acuerdo formal alcanzado sobre la base de un acuerdo de intenciones de diciembre de 2025.
Este volumen contractual de exportación de GNL representa más del 80% de la capacidad nominal de la unidad FLNG Hilli Episeyo, que servirá como instalación de anclaje para la primera fase del proyecto flotante de licuefacción costa afuera de SESA en el Golfo San Matías, provincia de Río Negro. Este buque metanero reconvertido, propiedad de Golar LNG Limited, tiene una capacidad de licuefacción de 2,45 millones de toneladas anuales y una capacidad de almacenamiento de 125.000 metros cúbicos. Combinado con una segunda unidad planeada, se espera que la capacidad total de exportación de GNL del proyecto alcance aproximadamente 6 millones de toneladas anuales.
SESA, un consorcio compuesto por Pan American Energy (30%), YPF SA (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%), se ha comprometido a invertir más de 15 mil millones de dólares en las diversas fases de desarrollo del proyecto. El gas de alimentación provendrá de la formación Vaca Muerta en la Cuenca Neuquina, principalmente a través de bloques operados por socios del consorcio, y será transportado por gasoductos hasta la costa de Río Negro para su licuefacción costa afuera.
SEFE, propiedad del gobierno alemán, será el comprador ancla de GNL para el proyecto. Frederick Barnard, director comercial de SEFE, declaró: «Esta será la primera empresa energética alemana en recibir cargamentos de GNL desde Argentina». La firma del acuerdo se produce en un momento en que los compradores europeos continúan asegurando suministros de GNL desde la cuenca del Atlántico para reducir su exposición al riesgo de las rutas tradicionales de gas, mientras Argentina avanza en la comercialización de sus recursos de Vaca Muerta.









