Una delegación del Parlamento Europeo visitó recientemente la central nuclear de Ignalina en Lituania para evaluar el progreso de su proceso de desmantelamiento. Hasta ahora, se han retirado 81.603 toneladas de equipos y estructuras, lo que representa el 45,3% del total planificado. Esta visita coincide con la deliberación del Parlamento Europeo sobre la propuesta del Consejo de la UE relativa al programa de apoyo al desmantelamiento para el período 2028-2034, que prevé una asignación de 678 millones de euros.

Linas Baužys, responsable de la empresa ejecutora del proyecto de desmantelamiento, Altra, subrayó que el proyecto ha entrado en una nueva fase técnicamente más compleja: el desmantelamiento de los reactores, describiéndolo como "uno de los proyectos más complejos del ámbito nuclear europeo", que requiere cumplir los más altos estándares de seguridad y depender de una cooperación internacional continua. La delegación se informó en detalle sobre los preparativos para el desmantelamiento de los reactores, los planes para retirar equipos especiales como los separadores de tambor de vapor, y el progreso en la construcción de infraestructuras para la gestión de residuos radiactivos, incluida la construcción de un almacén de residuos radiactivos en superficie y la planificación de futuras instalaciones de almacenamiento de residuos sólidos radiactivos para albergar provisionalmente los desechos del desmantelamiento de los reactores.
Durante la visita, ambas partes debatieron los desafíos en la ejecución del proyecto, los requisitos de seguridad, la planificación a largo plazo y las necesidades de financiación. El desmantelamiento de la central nuclear de Ignalina se financia principalmente con fondos de la UE, complementados por el presupuesto nacional lituano. Para la fase actual (2021-2027) se han asignado 552 millones de euros de fondos de la UE, y para la siguiente fase (2028-2034) se planea solicitar 678 millones de euros. La participación de los eurodiputados es crucial para evaluar el progreso del proyecto y garantizar la financiación futura necesaria para completar el trabajo restante.
Esta inspección puso de relieve que el desmantelamiento de la central nuclear de Ignalina no es solo un proyecto nacional para Lituania, sino también un proyecto emblemático que ejemplifica la colaboración técnica europea y la seguridad regional a largo plazo.









