La empresa tecnológica alemana Siemens ha firmado un memorando de entendimiento con la compañía británica de hidrógeno limpio Clean Power Hydrogen (CPH2) para ayudar a esta última a impulsar la comercialización de su tecnología de electrolizadores sin membrana. Siemens planea participar en la fabricación y desarrollo de la tecnología MFE de CPH2. Aunque los detalles concretos aún no se han hecho públicos por completo, CPH2 ha revelado que la colaboración se centrará en el desarrollo de procesos de producto, la conexión de recursos de clientes y la formulación de estrategias de mercado.
Siemens cuenta con una amplia experiencia en el sector del hidrógeno, proporcionando tecnologías de control, instalaciones de automatización y herramientas de gemelo digital para proyectos de producción de hidrógeno. Anteriormente, en 2024, Siemens apoyó a la empresa HiiROC en el desarrollo de tecnología de craqueo de metano por plasma térmico. Por su parte, CPH2 ha expresado su deseo de convertir el actual memorando de entendimiento en un acuerdo de cooperación formal con carácter vinculante.
Recientemente, CPH2 completó las primeras pruebas de aceptación in situ del proyecto piloto del sistema MFE110 de 0,5 MW para Northern Ireland Water, y está trabajando para entregar la primera unidad comercializada de electrolizador sin membrana de 1 MW a un cliente en 2026. La tecnología de electrolizadores sin membrana separa el hidrógeno y el oxígeno mediante principios de dinámica de fluidos o flotabilidad, ofreciendo ventajas de rentabilidad y simplicidad estructural. Sin embargo, también presenta el riesgo de mezcla de gases, lo que requiere atención a la pureza y la seguridad.
En julio de 2025, CPH2 firmó un acuerdo no vinculante con un proyecto en el condado de Mayo, Irlanda, para suministrar las cinco primeras unidades de electrolizadores sin membrana de 1 MW, cuya puesta en marcha está prevista para 2027 o 2028. Aunque la tecnología sin membrana puede generar ahorros de costes y flexibilidad operativa, el problema de la mezcla de gases sigue siendo un desafío para el sector, que requiere una optimización continua para garantizar la seguridad y fiabilidad.









