Ante la doble presión de la situación actual y el aumento explosivo de la demanda de electricidad impulsado por la industria de la inteligencia artificial (IA), los países del sudeste asiático están acelerando el desarrollo de la energía nuclear para mejorar su capacidad de autosuficiencia energética y garantizar la seguridad energética.

Países como Vietnam, Indonesia, Malasia, Tailandia y Filipinas están reiniciando o elaborando nuevos planes de energía nuclear, con el objetivo de que casi la mitad de la región del sudeste asiático tenga capacidad de generación de energía nuclear antes de la década de 2030. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) predice que para 2035, el crecimiento de la demanda energética en el sudeste asiático representará aproximadamente el 25% del total mundial.
Indonesia ha incluido la energía nuclear en su nuevo plan energético, con el objetivo de construir dos reactores modulares pequeños (SMR) antes de 2034.
Malasia, en particular, espera convertirse en el centro de computación de IA del sudeste asiático, con gigantes tecnológicos como Microsoft, Google y Nvidia invirtiendo en el país.
Tailandia, por su parte, se ha fijado el objetivo de aumentar su capacidad de generación de energía nuclear en 600 megavatios antes de 2037, considerando que la energía nuclear es una "solución muy prometedora" para satisfacer la creciente demanda de electricidad.
Filipinas estableció el año pasado un nuevo organismo regulador de la energía atómica para promover el desarrollo de la energía nuclear.
Incluso países sin planes claros, como Camboya y Brunéi, han mostrado interés por la energía nuclear. Singapur también está estudiando su viabilidad.









