La empresa de servicios petroleros NOV, junto con la compañía energética estatal noruega Equinor y la empresa brasileña de petróleo y gas Petrobras, han iniciado recientemente un Proyecto Industrial Conjunto (JIP) con el objetivo de certificar la tecnología de almacenamiento químico submarino para facilitar su despliegue práctico. Este proyecto de almacenamiento químico submarino se centrará en el desarrollo de unidades de almacenamiento con una capacidad de hasta 200 metros cúbicos, buscando impulsar su proceso de comercialización a través del procedimiento de certificación.
El sistema de producción submarina de NOV reveló en redes sociales que este proyecto conjunto está avanzando en una unidad de almacenamiento submarino con una capacidad de hasta 200 metros cúbicos. A medida que avanza el trabajo de certificación, el diseño de esta unidad pretende reducir la huella de la infraestructura superior y disminuir los requisitos de operación de buques, al mismo tiempo que respalda el concepto de desarrollo de campos petroleros totalmente eléctricos y con conexiones de retorno de larga distancia.
Un día antes del anuncio de este proyecto de almacenamiento químico submarino, NOV había revelado que invertiría 200 millones de dólares para aproximadamente duplicar la capacidad de su instalación de fabricación de tuberías flexibles submarinas en Brasil, debido a las expectativas de crecimiento futuro de la demanda. La inversión en la instalación de fabricación de Açu se implementará en los próximos tres años, y se espera que la nueva capacidad entre en operación antes de finales de 2029.









