Empresas tecnológicas como Google, Tesla y Carrier se han unido para formar la alianza de optimización de la red eléctrica llamada "Utilize", con el objetivo de mejorar la eficiencia en el uso de la red existente para satisfacer la creciente demanda energética. La alianza planea equilibrar la carga de la red mediante la gestión de software, baterías de almacenamiento de energía y centrales eléctricas virtuales, entre otras tecnologías. Se estima que esta iniciativa podría ahorrar a los consumidores estadounidenses hasta 100.000 millones de dólares en facturas de electricidad en la próxima década.
Según los datos de investigación citados por la alianza, la red eléctrica de EE.UU. opera en promedio a solo el 53% de su capacidad, y las líneas de transmisión también tienen una baja tasa de utilización durante las horas pico. Mejorar la utilización de la red se considera una solución viable sin necesidad de construir infraestructura a gran escala. La alianza "Utilize" colaborará con empresas de servicios públicos y organismos reguladores a través de la educación, la promoción de políticas y otros medios para impulsar la optimización de la red.
La alianza ya ha logrado avances iniciales en el estado de Virginia, EE.UU., al abogar con éxito por una legislación que exige a las empresas de servicios públicos informar sobre los indicadores de utilización de la red. Como miembro principal, Google está invirtiendo 185.000 millones de dólares en la construcción de centros de datos y explorando la colaboración con proyectos de energías renovables; Tesla, por su parte, se centra en el desarrollo de sistemas de almacenamiento de energía en baterías para apoyar la estabilidad de la red.
Otras empresas participantes incluyen Carrier, especializada en gestión inteligente de energía, Renew Home, Sparkfund, entre otras. La alianza "Utilize" afirma que sus acciones tienen un carácter de cooperación bipartidista y da la bienvenida a más miembros para unirse y avanzar conjuntamente en el proceso de optimización de la red, con el fin de satisfacer de manera eficiente la demanda energética de nuevas instalaciones como los centros de datos de inteligencia artificial.









