Varias empresas están impulsando la innovación tecnológica para satisfacer la futura demanda de productos electrónicos fiables y eficientes. Tesla ha comenzado la producción de su Cybercab autónomo en su Gigafactory de Texas, y se espera que estos vehículos se incorporen al servicio Robotaxi este verano. Este cupé biplaza emplea un sistema de IA de visión pura, cuenta con puertas de mariposa y carga por inducción inalámbrica, y carece de volante o pedales. El sistema de carga inalámbrica de Tesla recibió recientemente la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU., utilizando tecnología de banda ultraancha.

El servicio Robotaxi está programado para iniciarse en Austin en junio de 2025, expandiéndose luego a Houston, Miami, Phoenix y Las Vegas. El objetivo a largo plazo es permitir a los propietarios de Tesla compartir sus vehículos, ofreciendo un servicio de taxi autónomo.
En el campo de la tecnología de baterías, Ampere, del Grupo Renault, y la española Basquevolt han firmado un acuerdo para desarrollar conjuntamente baterías de litio-metal. Esta tecnología utiliza electrolitos poliméricos, ofreciendo mayor densidad energética y estabilidad térmica en comparación con las baterías de iones de litio tradicionales, con tiempos de carga más rápidos y ahorro de espacio y peso. Basquevolt afirma que su proceso de fabricación puede reducir costes en un 30% y el consumo energético en otro 30%.
El centro de datos suizo NTS Colocation AG colabora con Inlyte Energy en un proyecto piloto de sistema de almacenamiento de energía con baterías de hierro-sodio, con planes de desplegar 2 MW de capacidad para 2028. Las baterías de hierro-sodio utilizan materiales abundantes como hierro y sal, siendo más económicas y no inflamables. El proyecto piloto comenzará con una instalación de 600 kWh en Berna, prevista para entrar en funcionamiento a finales de 2026, ayudando a NTS a cumplir con la Directiva de Eficiencia Energética de la UE.










