Proyecto checo de almacenamiento geológico profundo de residuos radiactivos inicia las primeras perforaciones de monitoreo
2026-06-17 15:56
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es.wedoany.com Noticia: Tras casi tres décadas de preparación, el proyecto checo de almacenamiento geológico profundo para residuos de alta radiactividad ha entrado en la fase de exploración sustancial. En el sitio candidato de Janoch, cerca de la central nuclear de Temelín, se han iniciado los primeros sondeos de monitoreo, uno de 30 metros de profundidad y otro de 100 metros, para analizar aguas subterráneas, composición química y reacciones del macizo rocoso.

La Administración Checa de Gestión de Residuos Radiactivos (SÚRAO) considera esto un hito importante del proyecto, ya que significa que las decisiones ya no se basan únicamente en estudios superficiales, sino que se comienza a verificar directamente las condiciones geológicas del subsuelo. Según lo previsto, la República Checa determinará el emplazamiento definitivo antes de 2030 y aspirará a ponerlo en funcionamiento alrededor de 2050.

Actualmente, la República Checa cuenta con cuatro sitios candidatos: Březový potok en la región de Klatovy, Hrádek cerca de Jihlava, Horka en la región de Třebíč y Janoch en los alrededores de Temelín. A medida que avanza la exploración, la oposición de los gobiernos locales y los residentes no ha disminuido. Los municipios afectados han presentado demandas contra la decisión del Ministerio de Medio Ambiente de aprobar los estudios geológicos, pero los tribunales han ido desestimando estas reclamaciones. Los opositores consideran que el Estado tiene un poder abrumador para aprobar la exploración y la futura construcción, mientras que los órganos de autogobierno local y los representantes públicos tienen un margen limitado para participar en la toma de decisiones, lo que convierte el problema técnico en un problema de confianza en la gobernanza.

La República Checa tiene presiones reales para impulsar el almacenamiento geológico profundo. El país genera aproximadamente 100 toneladas de combustible nuclear gastado al año, que actualmente se almacenan principalmente en instalaciones intermedias dentro de las centrales nucleares de Dukovany y Temelín; además, alrededor de 450 toneladas de residuos de baja y media actividad ingresan cada año a las instalaciones de eliminación existentes. Para los residuos de alta actividad y el combustible gastado, la República Checa aún no cuenta con una solución de eliminación definitiva. A nivel internacional, la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE y otros organismos consideran el almacenamiento geológico profundo como el método de aislamiento a largo plazo más seguro en la actualidad, y países con energía nuclear como Finlandia, Suecia, Francia y Alemania también están siguiendo caminos similares. El Reglamento de Taxonomía de Inversiones Sostenibles de la UE también exige que la energía nuclear cuente con un plan claro para la construcción de un almacenamiento geológico profundo.

La escala económica del proyecto también es enorme. Según los planes checos relevantes, el costo de construcción y operación del almacenamiento geológico profundo se estima en aproximadamente 273 000 millones de coronas checas a precios de 2024, mientras que el costo total del plan de gestión de residuos radiactivos hasta el año 2200 asciende a unos 559 000 millones de coronas checas. Esto significa que el almacenamiento no es solo un proyecto de ingeniería, sino también una prueba integral de finanzas a largo plazo, estrategia energética y políticas públicas. El artículo también señala una contradicción política: muchos políticos abogan por otorgar a las regiones un mayor poder de veto en proyectos de energías renovables como la eólica, pero ante un almacén de residuos nucleares, las regiones difícilmente logran una influencia equivalente.

Más allá de la controversia sobre el emplazamiento, las instituciones científicas checas ya se preparan técnicamente para el futuro almacenamiento. La Universidad Técnica Checa de Praga realiza experimentos subterráneos en las galerías de la antigua mina de oro Josef, cerca del embalse de Slapy, para estudiar el comportamiento a largo plazo del hormigón, la bentonita y la roca circundante bajo condiciones de aguas subterráneas y altas temperaturas. Dado que el combustible nuclear gastado seguirá liberando calor durante mucho tiempo, el sistema de almacenamiento debe cumplir estrictos límites de temperatura, actualmente fijados en un máximo de 95 grados Celsius. Algunos experimentos duran hasta diez años, con el objetivo de predecir la estabilidad de los materiales en escalas de cientos e incluso miles de años. Estos datos de investigación serán una base importante para determinar el diseño del almacenamiento, los márgenes de seguridad y la selección final del emplazamiento en el futuro.

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