es.wedoany.com Noticia: La Facultad de Ingeniería del Trinity College Dublin, en colaboración con la empresa de tecnología de la construcción Harcourt Technologies Ltd (HTL.Tech), ha presentado el primer geopolímero impreso en 3D de Irlanda sin cemento. La prueba, realizada en la planta de HTL.Tech, confirmó que este material de color marrón rojizo, fabricado a partir de residuos de la refinación de bauxita, puede completar todo el proceso de mezcla, bombeo, extrusión e impresión.
Este geopolímero no contiene cemento Portland, y más del 30 % de su composición similar al cemento proviene de residuos industriales locales, que de otro modo requerirían tratamiento, almacenamiento a largo plazo o eliminación en vertederos.
La profesora Sara Pavia, de la Facultad de Ingeniería del Trinity College Dublin, señaló que esta exitosa prueba demuestra cómo se pueden transformar los residuos industriales locales en un material de construcción funcional, adaptable y de apariencia única. Debido al material en sí y a los métodos de producción e impresión, este material ofrece esencialmente dos beneficios ambientales: reduce la dependencia del cemento de clínker con alta intensidad de carbono y crea un uso de alto valor para los residuos industriales. Las evaluaciones preliminares indican que, en comparación con el hormigón tradicional de cemento Portland, este material puede reducir las emisiones de carbono incorporadas en aproximadamente un 70 %. Este material no se limita a sustituir el cemento, sino que es una plataforma aglutinante flexible, cuya composición, reología, comportamiento de fraguado y propiedades tempranas pueden ajustarse según diferentes procesos de fabricación y aplicaciones de construcción.
En comparación con los métodos tradicionales, la construcción con impresión 3D ofrece múltiples ventajas, como la reducción del plazo del proyecto, la eliminación de moldes y encofrados, y la disminución del desperdicio de materiales. La impresora construye estructuras capa por capa según un modelo digital, requiriendo muy poca mano de obra, y puede producir curvas y geometrías complejas que son difíciles o costosas de lograr con la construcción tradicional.
Esta prueba de geopolímero forma parte de una investigación más amplia financiada por "Research Ireland", con socios industriales como SISK, FLI Precast Solutions, McGrath Quarries, Techcrete y Roadstone, que aportan experiencia en desarrollo de materiales, producción de hormigón, fabricación prefabricada, entrega de construcción y fabricación digital. SISK lidera el consorcio industrial, con el objetivo de avanzar este material bajo en carbono desde la investigación de laboratorio hasta la aplicación industrial. El siguiente paso es escalar el geopolímero desde lotes de laboratorio hasta el volumen y la consistencia requeridos para equipos industriales, un paso que introduce más variables, centrándose en propiedades mecánicas, durabilidad, refuerzo, estabilidad a largo plazo, control de procesos y cumplimiento normativo.










