La Universidad Técnica de Múnich (TUM) desarrolló un chip de inteligencia artificial, AI Pro, que no requiere servidores en la nube ni conexión a internet. Diseñado por el profesor Hussam Amrouch, utiliza una arquitectura neuromórfica inspirada en el cerebro humano, ejecutando cálculos instantáneamente con total seguridad y hasta 10 veces más eficiencia energética.
El chip, cuyos prototipos fueron producidos por GlobalFoundries en Dresde, integra unidades de cálculo y almacenamiento en un solo lugar, utilizando principios de “computación hiperdimensional” para identificar patrones y similitudes sin necesidad de grandes volúmenes de datos.










