es.wedoany.com Noticia: Bosch ha presentado una conversión de un motor de gasolina adaptado al hidrógeno mediante un concurso. El prototipo Ligier JS2 RH2, desarrollado conjuntamente por Bosch Engineering, Ligier Automotive y Maserati, se basa en la estructura del modelo existente, modificando solo los componentes necesarios y conservando la mayor parte de los elementos clave del conjunto. El vehículo ha acumulado más de 8.000 kilómetros de pruebas en circuito.
La base del proyecto es el motor Maserati Nettuno, un V6 biturbo de 3.0 litros. Tras la modificación, su potencia máxima alcanza los 480 kW (aproximadamente 653 CV), con un par de 880 Nm. El objetivo del proyecto es verificar si un motor de combustión interna puede mantener el nivel de rendimiento requerido para vehículos de competición cuando utiliza hidrógeno.

Los cambios en la arquitectura del motor son mínimos; la culata, los turbocompresores y otros componentes principales son prácticamente idénticos a la versión de gasolina. Según Bosch, esta base permite utilizar combustibles alternativos con la tecnología existente.

La conversión requirió ajustes en varios sistemas internos. Los ingenieros rediseñaron los pistones para adaptarse a las características de combustión del hidrógeno, e incorporaron un sistema de encendido específico, un nuevo sistema de gestión electrónica y un sistema de inyección diferente al del motor original.
El sistema de suministro de combustible experimentó los mayores cambios. A diferencia del sistema de gasolina del Maserati Nettuno, esta versión utiliza inyección directa de hidrógeno mediante inyectores Bosch HIDI LCV. Estos componentes inyectan el combustible directamente en la cámara de combustión para mejorar la estabilidad operativa, aumentar la potencia disponible y reducir las emisiones.
Uno de los principales desafíos de ingeniería fue mantener una combustión estable a más de 7.000 rpm. Para un vehículo de competición, controlar fenómenos como la preignición es crucial para mantener el rendimiento y la fiabilidad.

Para lograrlo, Bosch ajustó la gestión de la mezcla, las estrategias de inyección y el sistema de control electrónico del motor. El objetivo era garantizar un funcionamiento suave en todo el rango de uso, incluso a máxima carga. El resultado es un motor de combustión interna que ofrece datos propios de un deportivo de altas prestaciones, manteniendo bajas emisiones de óxidos de nitrógeno gracias a la optimización del proceso de combustión.
La adaptación del motor es solo una parte del proyecto. El Ligier JS2 RH2 está equipado con tres depósitos de hidrógeno de fibra de carbono, que trabajan a una presión de 700 bar. Uno está situado detrás del habitáculo, y los otros dos se distribuyen a los lados del vehículo para optimizar el espacio y el equilibrio de pesos.
Todo el sistema es supervisado por una unidad de control de almacenamiento de hidrógeno (HSCU) desarrollada por Bosch. Esta unidad electrónica controla en tiempo real parámetros como la presión, la temperatura y el estado de los depósitos. Ante cualquier anomalía, puede activar diferentes niveles de protección, desde advertir al conductor hasta aislar parte del circuito o desconectar completamente el sistema.
El prototipo también cuenta con sensores para detectar posibles fugas, conductos de ventilación específicos y varias medidas diseñadas para evitar la acumulación de hidrógeno en zonas sensibles del vehículo. Todo el sistema está diseñado para cumplir con los requisitos de los vehículos de competición. Con el Ligier JS2 RH2, Bosch demuestra la posibilidad de convertir un motor de gasolina existente para que funcione con hidrógeno, conservando la mayor parte de su estructura. El resultado es un motor V6 que entrega 653 CV y 880 Nm de par, y que ha completado más de 8.000 kilómetros de pruebas en circuito.










