Investigadores de la Universidad Monash en Australia publicaron un artículo en Nature Geoscience en el que exploran cómo aprovechar las propiedades químicas de la calcopirita para lograr una extracción de cobre más limpia y eficiente. La calcopirita es la principal fuente de cobre del mundo, representando aproximadamente el 70%, pero su difícil procesamiento ha sido un cuello de botella.
La calcopirita se conoce desde hace más de 300 años, pero debido a su comportamiento complejo, resiste la lixiviación a baja temperatura y ralentiza la extracción de cobre de minerales de baja ley. El profesor Joel Brugger, investigador principal, afirmó: "La calcopirita es el mineral de cobre más importante del mundo, pero su comportamiento es sorprendentemente complejo, lo que limita la eficiencia con la que extraemos cobre de ella".
El estudio indica que la estructura cristalina de la calcopirita está llena de defectos microscópicos y elementos traza, como plata, oro y níquel, y que estos cambios sutiles controlan la reacción del mineral durante el procesamiento. El equipo descubrió que la plata traza puede desestabilizar la superficie del mineral y desencadenar un ciclo que libera cobre de manera más eficiente, mejorando significativamente su extracción.
La coautora, la Dra. Barbara Etschmann, comentó: "Al comprender cómo elementos traza como la plata interactúan con la calcopirita a nivel atómico, podemos empezar a diseñar métodos de extracción más inteligentes y específicos. Esto significa menos energía, menos productos químicos y una mejor recuperación a partir de los mismos recursos".
La estructura atómica de la calcopirita también sustenta los semiconductores utilizados en células solares y dispositivos de conversión de energía, vinculando la geología con las tecnologías limpias. A medida que la demanda mundial de cobre se dispara para impulsar la transición energética, los recursos y métodos de procesamiento actuales están bajo presión.
El profesor Brugger enfatizó: "Satisfacer la futura demanda de cobre no se trata solo de encontrar más yacimientos, sino de extraer de manera más inteligente los recursos que ya tenemos. La calcopirita está en el centro de este desafío y de su solución". El estudio hace un llamado a la innovación interdisciplinaria para replantear la forma en que se procesan los minerales críticos.
