Serbia podría construir su primera central nuclear para 2040, lo que se espera que asegure la autonomía energética y mejore la calidad del aire. Slavko Dimović, director del Instituto de Ciencias Nucleares "Vinča", afirmó que la decisión del gobierno de levantar la prohibición de construir centrales nucleares es una "decisión política valiente y visionaria" que sienta las bases para la investigación científica.

Dimović subrayó que la energía nuclear es clave para lograr la eliminación gradual de los combustibles fósiles, especialmente el carbón. Las centrales nucleares no solo son una realidad, sino también un medio necesario para mejorar la calidad del aire. En comparación con las instalaciones industriales tradicionales, las centrales nucleares tienen una probabilidad menor de accidentes y pueden proporcionar estabilidad energética, reduciendo la dependencia de un único proveedor.
Señaló que las energías alternativas como la eólica y la solar no pueden satisfacer más del 30% de la demanda energética, ya que dependen de las condiciones climáticas. Serbia debería considerar la construcción de al menos dos reactores nucleares tradicionales con una potencia total de 2,4 gigavatios para cubrir el déficit energético y alcanzar el objetivo de exportar electricidad.
En cuanto a la elección tecnológica, Dimović cree que Serbia no debe descartar ninguna opción. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha implementado regulaciones estrictas para los países en desarrollo. Actualmente, los reactores modulares pequeños (SMR) aún se encuentran en fase de investigación o precomercialización, pero para 2040, cuando Serbia podría tener su central nuclear, ya podrían estar en uso comercial.
Dimović también destacó las ventajas de la energía nuclear, que incluyen la ausencia de emisiones de dióxido de carbono, bajos costos de operación a largo plazo y una vida útil de 60 a 80 años para los reactores modernos.
El Instituto "Vinča" se ha convertido actualmente en el más grande de Europa del Este y ha asumido la responsabilidad del programa nuclear. El instituto ya ha firmado memorandos de cooperación con la empresa francesa EDF y con las principales instituciones de investigación de Hungría, y mantiene una buena relación de cooperación con la empresa rusa "Rosatom".









