Alexey Likhachev, director general de la Corporación Estatal de Energía Atómica de Rusia (Rosatom), declaró recientemente que Rusia planea transportar componentes de un reactor nuclear a la Luna entre 2030 y 2039, y construir una central nuclear en la superficie lunar entre 2033 y 2035, con una potencia no inferior a 5 kilovatios y una vida útil de diseño de 10 años. El objetivo de este plan es proporcionar un suministro de energía estable y a largo plazo para la Estación Científica Internacional de Investigación Lunar, construida conjuntamente por Rusia y China, apoyando la permanencia de astronautas, el funcionamiento de equipos científicos y la utilización in situ de recursos lunares.

Este proyecto es una parte importante del plan de la "Estación Científica Internacional de Investigación Lunar" entre China y Rusia. Likhachev enfatizó que la energía nuclear es una tecnología clave para resolver las necesidades energéticas en las largas noches lunares (que duran 14 días terrestres, con temperaturas que pueden descender hasta -173°C) y en los entornos extremos de las regiones polares.
La competencia por la energía nuclear lunar ya ha formado un triángulo entre Estados Unidos, China y Rusia. La NASA y el Departamento de Energía de EE.UU. firmaron un acuerdo en enero de 2026, con el objetivo de enviar el primer reactor nuclear a la Luna antes de 2030. Todos los países reconocen que, en áreas de la Luna con poca luz solar o en sombra permanente, la energía nuclear es la única opción confiable para mantener operaciones a largo plazo de estaciones científicas.
Además, el helio-3, abundante en la superficie lunar, es considerado una opción ideal para el futuro combustible de fusión nuclear limpia. Este isótopo, acumulado durante miles de millones de años bajo la acción del viento solar, podría teóricamente lograr reacciones de fusión casi sin desechos radiactivos, convirtiéndose en un objetivo a largo plazo de las estrategias energéticas espaciales de varios países. Con la era del desarrollo de recursos lunares y la presencia humana regular acercándose, las tecnologías de energía nuclear espacial seguras y eficientes se están convirtiendo en un nuevo foco de competencia entre las grandes potencias en el espacio.









