La Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) de España completó recientemente las pruebas en su Centro Tecnológico de Cubillos del Sil, en el noroeste del país, validando el mayor sistema de baterías de flujo de vanadio para investigación aplicada en el continente europeo, lo que marca un avance significativo en el desarrollo de tecnologías de almacenamiento de energía de larga duración. Este sistema de baterías de flujo de vanadio tiene una potencia de 1 MW y una capacidad de almacenamiento de 8 MWh, capaz de proporcionar suministro eléctrico continuo durante más de 15 horas, convirtiéndose en la batería con mayor autonomía en la investigación experimental actual en España.
Las baterías de flujo de vanadio utilizan electrolitos líquidos para almacenar energía, logrando la carga y descarga a través de iones de vanadio en tanques de almacenamiento externos. Este diseño permite que la capacidad energética y la potencia de salida se escalen de forma independiente, con una vida útil del sistema superior a 20 años. La Fundación informó: "Este sistema de almacenamiento de energía de 1 MW y 8 MWh incluye un módulo experimental de 100 kW/800 kWh, que permitirá realizar diversas pruebas de I+D." La instalación también cuenta con baterías de sodio-azufre, sistemas de iones de litio y una instalación solar de 2,2 MW, con una capacidad total de almacenamiento de casi 15 MWh, capaz de almacenar toda la producción diaria durante los picos de generación.
El proyecto de la batería de flujo de vanadio fue construido por la empresa española CYMI, integrando tecnología de la coreana H2 Inc., con un valor contractual de 6,4 millones de euros (7,4 millones de dólares). La Fundación reveló: "Esto le confiere una larga vida útil de más de 20 años y permite el desacoplamiento potencia-energía, facilitando el aumento de la capacidad de almacenamiento." Además, las instalaciones integran dos electrolizadores para investigación en producción de hidrógeno, incluyendo una unidad de membrana de intercambio de protones de 300 kW y un electrolizador de óxido sólido de 250 kW, proporcionando una plataforma para pruebas de energía híbrida.
El proyecto recibió financiación del plan de recuperación NextGenerationEU, como parte de la modernización de la infraestructura energética española. Ciuden concluyó: "Esta iniciativa tiene como objetivo obtener datos técnicos para el desarrollo a escala industrial de diversas tecnologías, con el fin de inferir sus condiciones óptimas de operación y así promover la descarbonización industrial." El éxito de las pruebas de la batería de flujo de vanadio proporciona un apoyo de datos crucial para la aplicación de tecnologías de almacenamiento de energía sostenible, impulsando la transición de Europa hacia la energía verde.









