La Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados de Brasil aprobó recientemente un proyecto de ley destinado a establecer criterios claros para la ubicación de centrales nucleares comerciales (incluidos reactores modulares pequeños, medianos y micro).

Las nuevas normas aprobadas abarcan múltiples dimensiones, como la seguridad nuclear, el impacto ambiental, la infraestructura, la disponibilidad de recursos hídricos, la distancia a zonas densamente pobladas, la protección de la biodiversidad y los planes de emergencia. Además, los estándares establecen la necesidad de realizar una evaluación detallada del impacto ambiental en los sitios seleccionados. La propuesta también define la división de competencias entre las diversas agencias del poder ejecutivo, con el objetivo de establecer una estructura de gobernanza sólida para la selección de ubicaciones. Bajo la coordinación del Ministerio de Minería y Energía, el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE) es responsable de aprobar la ubicación, la Autoridad Nacional de Seguridad Nuclear (ANSN) se encarga de otorgar las licencias de operación, mientras que el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) es responsable de los permisos ambientales, evitando así la superposición de funciones institucionales y fortaleciendo la coordinación entre la política energética, la regulación nuclear y la protección ambiental.
Los miembros de la comisión señalaron que estos estándares ayudarán a garantizar que la construcción y operación de las centrales nucleares tengan un impacto mínimo en el medio ambiente y la salud pública. Destacaron la importancia de la seguridad y la transparencia en el desarrollo de la energía nuclear.
El proyecto de ley será enviado posteriormente a la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, así como a la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía para su análisis. Como propuesta conclusiva, para entrar formalmente en vigor como ley, debe ser aprobada sucesivamente por el pleno de la Cámara de Diputados y del Senado. Este proceso legislativo refleja la intención estratégica del gobierno brasileño de fortalecer la supervisión de seguridad de la infraestructura nuclear mientras promueve activamente la transición y el desarrollo de energías limpias.









