El Instituto Geofísico del Perú (IGP) confirmó el martes la existencia de un extenso sistema geotérmico activo en la región de los volcanes Paucarani-Casiri, en el sur de los Andes peruanos, a unos 75 km al noreste de la ciudad de Tacna y cerca de la frontera con Chile. Este hallazgo proporciona evidencia crucial para el desarrollo de energía geotérmica en la zona.

Hernando Tavera, director del IGP, declaró: "La confirmación de esta fuente geotérmica marca un avance significativo en nuestra comprensión de los recursos energéticos naturales y demuestra cómo la investigación geofísica contribuye directamente al desarrollo nacional". Añadió que la identificación de un sistema geotérmico de alto potencial "proporcionará al sur del Perú una fuente de energía limpia, estable y estratégica, abriendo nuevas oportunidades para diversificar la matriz energética del país".
El equipo de investigación empleó el método magnetotelúrico, que genera imágenes del subsuelo midiendo campos electromagnéticos naturales. Yovana Álvarez, vulcanóloga del IGP, señaló que el equipo identificó al oeste de Paucarani-Casiri "una zona conductora asociada a fluidos con temperaturas anómalas, lo que reafirma la presencia de un sistema geotérmico activo". Los sistemas hidrotermales de fallas geológicas regionales y volcanes actúan como mecanismos naturales que calientan fluidos profundos, creando reservorios térmicos con alto potencial energético.
El volcán Casiri, con una altitud de aproximadamente 5.650 metros, y su sistema geotérmico asociado han sido estudiados durante al menos una década. Trabajos previos del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico del Perú identificaron el campo geotérmico Casiri-Kallapuma, caracterizado por fuentes termales con temperaturas de hasta 86°C y alteración hidrotermal, lo que indica una circulación profunda. A diferencia de la energía solar o eólica, que dependen del clima, el calor interno de la Tierra permite una producción sostenida de energía geotérmica. Perú actualmente no cuenta con plantas geotérmicas en operación, a pesar de ubicarse en la Zona Volcánica Central de los Andes, una de las áreas con mayor potencial geotérmico de Sudamérica.
Este descubrimiento podría tener implicaciones para la región fronteriza con Chile, donde el norte del país vecino enfrenta desafíos en el suministro energético para su industria minera. La confirmación del sistema geotérmico abre nuevas posibilidades para la cooperación energética regional.









