En las localidades de Zana y Kiskunhalas, en el condado húngaro de Bács-Kiskun, ha comenzado oficialmente un proyecto de cogeneración geotérmica. El proyecto está siendo desarrollado por MVM Zöld Generáció Zrt, una filial del grupo energético húngaro MVM, lo que marca la primera incursión del negocio de generación verde de MVM en el ámbito geotérmico.

El proyecto planea perforar a una profundidad de aproximadamente 2400 a 2500 metros, donde se espera que la temperatura del agua alcance los 140-150°C. El recurso geotérmico se utilizará para impulsar una central eléctrica con una capacidad instalada de 3,5 a 4,5 megavatios, mientras que el calor generado se suministrará al sistema de calefacción urbana de Kiskunhalas. Se espera que empresas locales, usuarios industriales e instituciones públicas se conecten a esta red de calefacción.
En la ceremonia de lanzamiento del proyecto, László Nagy, presidente de la Autoridad de Supervisión de Actividades Reguladas (SZTFH), mencionó: "El cambio en el entorno regulatorio ha hecho que la implementación de proyectos geotérmicos sea más flexible: por iniciativa de la SZTFH, se abolió el anterior sistema ineficiente de concesiones geotérmicas". Este ajuste político simplificó el proceso de permisos. Desde su implementación hace tres años, se han recibido 140 solicitudes de permisos geotérmicos, de las cuales 80 han sido aprobadas.
El Ministro de Energía, Csaba Lantos, señaló que en Hungría alrededor de 674.000 hogares utilizan calefacción urbana, de los cuales aproximadamente el 10% depende de la energía geotérmica. Sin embargo, la generación de electricidad geotérmica sigue siendo relativamente limitada, representada principalmente por el proyecto Turawell. Por lo tanto, el desarrollo de instalaciones de cogeneración geotérmica es de gran importancia para mejorar la diversidad de la estructura energética.
El Grupo MVM anunció que invertirá 8.000 millones de florines húngaros (aproximadamente 21 millones de euros) antes de finales de 2025 en trabajos de perforación geotérmica y pruebas de pozos. Estas actividades se llevarán a cabo en múltiples ubicaciones durante los próximos tres años, impulsando aún más el desarrollo de la energía geotérmica en Hungría.









