El Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) anunció en marzo de 2026 planes para reactivar el complejo de producción HB-Line ubicado en el Sitio de Savannah River. Esta instalación, situada en el nivel superior del edificio H-Canyon, está específicamente diseñada para trabajos de separación radioquímica. El propio H-Canyon es una enorme estructura de hormigón de más de 300 metros de longitud, donde los procesos de manipulación se realizan principalmente mediante operación remota debido a los altos niveles de radiación ambiental.

La línea de producción HB-Line se construyó a principios de la década de 1980 y originalmente se centró en la extracción de plutonio-238 para el programa espacial estadounidense. Entre otras cosas, el plutonio-238 producido aquí se utilizó para fabricar los generadores termoeléctricos de radioisótopos (RTG) de la misión de la sonda Cassini a Saturno. Además, la instalación también ha llevado a cabo trabajos de procesamiento de óxidos de plutonio y neptunio, uranio altamente enriquecido y otros materiales especiales. Aunque el gobierno de EE.UU. decidió en 2018 dejar de utilizar la HB-Line y en 2020 la puso en un estado de "parada segura reversible" para proteger el equipo relevante, la actual estrategia energética ha impulsado su regreso a escena.
Según la declaración del DOE, esta reactivación abordará varias misiones clave. Por un lado, reducirá significativamente el ciclo de tiempo para que Estados Unidos procese el exceso de material de plutonio del gobierno, anticipándose entre 10 y 13 años el progreso. Por otro lado, la línea de producción participará en la fabricación de combustible de óxido mixto (MOX) necesario para los proyectos estadounidenses de reactores avanzados. Además, reactivar la instalación también se espera que mejore la capacidad general de Estados Unidos en la producción de isótopos. Aunque ya se ha tomado la decisión de reactivación, se espera que aún lleve varios años restaurar las operaciones completas del complejo.









