Condor Energy ha logrado nuevos avances en su estudio técnico integral del subsuelo en el área TEA-86 de la cuenca de Tumbes, costa afuera de Perú, identificando un extenso sistema de yacimientos en aguas profundas, lo que acelera el proceso de exploración.
La compañía ha completado anticipadamente su plan de trabajo técnico, entregando resultados clave de geología y geofísica que respaldan la solicitud de conversión a un contrato de licencia de exploración. El director gerente, Serge Hayon, declaró: "Nuestra fase de trabajo más reciente ha resuelto incertidumbres exploratorias clave sobre la existencia y distribución del sistema de yacimientos en aguas profundas, proporcionando evidencia sólida de la presencia de yacimientos turbidíticos dentro del bloque". Mediante análisis avanzado de atributos sísmicos y estudios geológicos, Condor ha identificado un sistema de cañones intramarginales en el área TEA-86, depositando abanicos de yacimientos en aguas profundas. Estos sistemas son análogos a importantes descubrimientos costa afuera en Namibia, Guyana, Surinam y Angola, lo que aumenta el potencial exploratorio.
El plan técnico integral identificó un sistema de transporte de sedimentos a escala de cuenca y geometrías de depósito tipo abanico en aguas profundas, interpretados como un sistema de yacimientos turbidíticos. Los canales de depósito se extienden hacia las áreas prospectivas de exploración existentes, respaldando la cobertura de rocas madre maduras por yacimientos ricos en arena, reduciendo significativamente la incertidumbre sobre la existencia y distribución de los yacimientos. Las analogías con aguas profundas muestran que estos sistemas de yacimientos son directamente análogos a descubrimientos de clase mundial en aguas profundas, como el descubrimiento Venus en Namibia, destacando la relevancia exploratoria de la cuenca de Tumbes.
La identificación de sistemas deposicionales a escala de cuenca y canales de yacimiento refuerza la confianza de Condor en la existencia de yacimientos dentro de su cartera exploratoria, respalda el potencial de acumulaciones significativas de hidrocarburos y proporciona una base técnica para avanzar hacia la perforación. El componente final del plan de trabajo del TEA, el modelado unidimensional de la cuenca, está en curso y, una vez completado, respaldará la conversión del TEA por parte de Condor en un contrato de licencia de exploración, estableciendo un plan de trabajo claro y un marco regulatorio para avanzar en las actividades exploratorias.









