El Gobierno escocés ha anunciado que, a partir del 1 de abril, los hogares que dependen de petróleo para calefacción y gas licuado de petróleo (GLP) pueden solicitar un subsidio de 300 libras. Este plan de emergencia para combustible de calefacción tiene como objetivo aliviar la presión del aumento de precios causado por las fluctuaciones en el mercado energético global y ayudar a las familias afectadas a hacer frente a los costos de calefacción.
El plan, gestionado por Advice Direct Scotland, cuenta con un presupuesto total de 10 millones de libras y se espera que dure seis meses. Los fondos del subsidio se pagarán prioritariamente directamente a los proveedores de combustible para ayudar a los hogares elegibles a pedir petróleo para calefacción o GLP.
La elegibilidad se centra principalmente en hogares de bajos ingresos, incluidos aquellos que reciben prestaciones sociales sujetas a evaluación de recursos. Además, el plan también cubre a grupos con necesidades especiales de calefacción, como personas con discapacidad o familias en riesgo de escasez de combustible.
Aproximadamente el 7% de los hogares en Escocia, un total de unas 169.000 viviendas, utilizan petróleo para calefacción o GLP, con una mayor dependencia en comunidades rurales e isleñas. La ministra de Vivienda, Màiri McAllan, declaró: "El repentino aumento en los precios del petróleo para calefacción y el GLP ha afectado a muchas familias, especialmente en áreas rurales e isleñas". Añadió: "Esto demuestra la respuesta oportuna del Gobierno escocés a la actual crisis energética, asegurando que la ayuda llegue rápidamente a quienes más la necesitan".









