es.wedoany.com Noticia: El Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) de Brasil ha reconocido oficialmente la raza ovina Berganês, una decisión que consolida décadas de selección genética en la región semiárida del Nordeste y refuerza la tendencia de valorizar, en la agricultura nacional, las razas adaptadas al clima y a los entornos desafiantes del país.
El reconocimiento oficial se concretó mediante la Ordenanza nº 1630 de la Secretaría de Defensa Agropecuaria (SDA), que también autoriza a la Asociación Brasileña de Criadores de Ovinos (Arco) a ejecutar el servicio de registro genealógico de la raza. Con esto, el Berganês se convierte en una de las razas ovinas oficialmente reconocidas por el gobierno federal, obteniendo respaldo institucional para su expansión genética, comercialización y proyectos de mejora animal.
Aunque el Berganês ya era conocido entre los criadores del Nordeste, particularmente en los estados de Pernambuco, Bahía, Maranhão, Paraíba y Piauí, el reconocimiento oficial abre una nueva etapa para la raza. El principal avance reside en el sistema de registro genealógico oficial, que permite rastrear linajes, controlar características productivas y organizar los rebaños. El ministerio considera que este proceso ayuda en la identificación, el seguimiento zootécnico y la preservación de las características raciales. Su significado práctico es una mayor garantía en la venta de hembras base y sementales, un incremento de su valor genético y una mayor credibilidad en programas de mejora, exposiciones y subastas especializadas. Además, el reconocimiento allana el camino para la expansión del Berganês en sistemas de producción de carne y cuero.
El Berganês surgió en el semiárido nordestino a partir del cruce entre las razas Santa Inês y Bergamácia brasileira, con el objetivo de crear un ovino más resistente a las condiciones de la Caatinga sin perder rendimiento productivo.

La historia de la raza está directamente ligada al municipio de Dormentes, en el interior de Pernambuco, donde los productores locales comenzaron los cruces ya en la década de 1980, en un momento en que la región enfrentaba dificultades derivadas de las frecuentes sequías. Tras varias generaciones de mejora, se alcanzó un estándar genético relativamente homogéneo. Investigadores y criadores señalan que la composición genética del Berganês es predominantemente Santa Inês, fusionada con las características productivas de la Bergamácia. El desarrollo de la raza surgió de la experiencia práctica de los criadores nordestinos, lo que explica su fuerte identidad regional.
El reconocimiento oficial llega en un momento en que la ovinocultura brasileña busca aumentar la productividad manteniendo la adaptación climática. El Berganês ha ganado renombre por reunir características valoradas por el mercado. Sus principales diferenciales incluyen una buena adaptación al clima cálido y seco del semiárido, un rápido aumento de peso, rusticidad, una carne con mayor marmoleo, una buena conformación de la canal y su idoneidad para sistemas de producción extensivos y semi-intensivos. Según información publicada en medios especializados, algunos ejemplares adultos pueden superar los 130 kg, un nivel alto para los estándares de la ovinocultura nacional. Además, los animales que alcanzan rápidamente el peso de mercado son más competitivos económicamente en regiones con altos costos de alimentación.
El reconocimiento del Berganês se interpreta como una victoria simbólica para la ovinocultura del Nordeste. Históricamente, la mayor parte de los programas nacionales de mejora genética animal se concentraban en el ganado vacuno de carne y leche, y las iniciativas ovinas regionales a menudo tardaban años en obtener el reconocimiento formal. La oficialización de la raza contribuye a consolidar al Nordeste como uno de los polos más importantes de la producción ovina brasileña, especialmente en sistemas adaptados a la región semiárida. La tendencia es que el Berganês gane más espacio en ferias agropecuarias, exposiciones, centros genéticos y programas de selección, además de atraer el interés comercial de productores de otras regiones.
El avance del Berganês coincide con un aumento gradual del consumo de carne ovina en Brasil. El sector atraviesa una fase de profesionalización y mayor demanda de cortes de alta calidad, donde los consumidores buscan cada vez más estandarización, rendimiento cárnico y regularidad en el suministro. En este contexto, las razas adaptadas a Brasil y capaces de ofrecer un rendimiento productivo estable adquieren una importancia estratégica. La búsqueda de sistemas con mayor resiliencia climática se ha convertido en una prioridad en varias regiones del país. Por ello, el reconocimiento del Berganês destaca cómo la adaptación regional puede ser un activo económico en la ganadería moderna. Los materiales oficiales del ministerio subrayan que el registro genealógico ayudará a organizar la cadena productiva, proteger las características de la raza y mejorar la genética de los rebaños.
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