es.wedoany.com Noticia: Honeywell ha lanzado un nuevo módulo basado en tecnología óptica infrarroja no dispersiva (NDIR) para la detección de compuestos inflamables en entornos críticos. Este módulo puede integrarse en sistemas de seguridad fijos y portátiles, siendo adecuado para industrias como la minería, petroquímica, fabricación de plásticos y exploración de petróleo y gas, así como para sectores de infraestructura.

La arquitectura óptica NDIR de la Serie 4 está diseñada para identificar la presencia de hidrocarburos como metano, propano y butano, sin sufrir las pérdidas estructurales comunes en los sistemas de detección tradicionales. Los sensores térmicos convencionales (pellistor) o de perlas catalíticas son susceptibles a la degradación térmica y al envenenamiento químico en entornos adversos. La tecnología infrarroja no dispersiva utiliza la absorción de luz para medir la concentración de gas, ofreciendo así resistencia mecánica a contaminantes particulados. Este mecanismo estabiliza el proceso de monitoreo, reduce la tasa de fallos del hardware y disminuye la incidencia de falsas alarmas en plantas de procesamiento.
Para soportar las variaciones extremas de temperatura y concentración de polvo típicas en espacios confinados como minas y refinerías, el dispositivo integra un sistema que reduce físicamente la condensación. Este sistema elimina la acumulación de humedad excesiva en la cavidad óptica, manteniendo el rendimiento analítico y la precisión fotométrica en condiciones de alta saturación. Además, en comparación con los elementos de calefacción termoeléctricos tradicionales, el funcionamiento en estado sólido de la tecnología infrarroja requiere menos energía de la fuente de alimentación, reduciendo así el consumo de corriente y prolongando la duración de la batería de los detectores móviles utilizados por los equipos de campo.
En entornos de infraestructura subterránea o espacios interiores cerrados, el uso de sensores precisos es estrictamente necesario para activar alarmas ante exposiciones a concentraciones peligrosas. Carmen Becker, presidenta de Honeywell Sensing Solutions, afirmó que en la monitorización de gases, la exactitud, precisión y fiabilidad de las soluciones de detección son cruciales para la seguridad de los trabajadores. Las especificaciones de calibración están diseñadas para garantizar la estabilidad de las mediciones continuas. Willian Louzavio, director sénior de Comercio y Estrategia para América Latina de las divisiones de Tecnología de Procesos y Automatización de Procesos de Honeywell, comentó que al combinar la precisión de detección con una mayor durabilidad y un menor consumo de energía, se satisfacen las necesidades de entornos industriales cada vez más complejos.
En el ámbito de los sensores infrarrojos no dispersivos para hidrocarburos, ya existen tecnologías maduras de fabricantes especializados en seguridad intrínseca, como Alphasense y Dynament. En cuanto a la evaluación comparativa de hardware, los módulos ópticos de nivel básico de la competencia suelen ofrecer solo señales analógicas sin procesar, lo que obliga a los diseñadores de equipos a integrar circuitos electrónicos adicionales y algoritmos propios para la compensación térmica y de humedad. La arquitectura de cuarta generación de Honeywell se diferencia al encapsular el procesamiento dentro del módulo mediante el protocolo de comunicación digital UART, entregando una salida linealizada de fábrica. El dispositivo mantiene un margen de tolerancia de calibración de ±5% del límite inferior de explosividad (LEL) en entornos certificados (ATEX e IECEx), con un estándar de precisión comparable al de las líneas de productos de gama más alta de otros fabricantes. Además, el enfoque en aplicaciones de bajo voltaje satisface el principal requisito limitante en el desarrollo de detectores portátiles modernos: priorizar la minimización del consumo eléctrico sin aumentar el tiempo de respuesta de las lecturas ópticas.









