es.wedoany.com Noticia: Alemania El fabricante de productos químicos Peter Greven llevará a cabo el proyecto de transformación sostenible más grande de su historia en su sede central en Bad Münstereifel, con el objetivo de electrificar la producción de vapor para finales de 2028. El proyecto recibe financiación en el marco del programa de financiación para la protección climática industrial (BIK) del Ministerio Federal de Economía y Energía (BMWE).
En la industria química, el vapor es uno de los vectores energéticos más importantes, utilizado en diversos procesos de producción y etapas de proceso. Actualmente, el vapor de proceso suele generarse mediante calderas de combustibles fósiles, representando una gran proporción del consumo energético total, al mismo tiempo que se convierte en una palanca clave para reducir las emisiones de CO₂ en la producción.
El año pasado, la empresa presentó una propuesta de proyecto a la convocatoria de financiación BIK lanzada por el BMWE, cuyo contenido era producir vapor de proceso bajo demanda utilizando electricidad fotovoltaica fluctuante. La propuesta ganó en la convocatoria y actualmente la empresa está planificando los detalles técnicos.
El objetivo del proyecto es reemplazar las calderas de vapor que actualmente funcionan con gas natural mediante un sistema combinado compuesto por calentadores eléctricos de alta eficiencia, almacenamiento térmico de alta temperatura y un generador de vapor aguas abajo. La mayor parte de la electricidad verde utilizada en el proyecto provendrá de instalaciones fotovoltaicas cercanas. A través del nuevo sistema planificado, el uso de la energía térmica almacenada permitirá desacoplar temporalmente la compra de energía de la producción de vapor, lo que permitirá que la compra de electricidad se adapte a la oferta fluctuante de energías renovables, ayudando a evitar la sobrecarga de la red y mantener la estabilidad de la frecuencia de la red.
Además de aportar ventajas para un sistema energético futuro con suministro fluctuante de energía, esta instalación contribuirá significativamente a la descarbonización del sitio de producción: al convertir la producción de vapor de gas natural a electricidad verde, se espera reducir las emisiones de CO₂ hasta en un 78%.










