La Organización Internacional de la Viña y el Vino informó que 2024 fue el peor año en ventas de bebidas alcohólicas en más de seis décadas.
Según The Guardian, el consumo de vino disminuyó un 3.3% en comparación con 2023, alcanzando poco más de 214 millones de hectolitros (1 hectolitro equivale a 100 litros). La última vez que se consumió tan poco vino fue en 1961. La producción de vino también está en su nivel más bajo en la historia.
Los expertos señalan que la industria del vino enfrenta una "tormenta perfecta": por un lado, los consumidores están preocupados por cuestiones de salud y estilos de vida saludables; por otro, enfrentan problemas económicos.
En comparación con la época previa a la pandemia, el precio promedio de una botella de vino ha aumentado un 30%, lo que ha resultado en una caída del 12% en el consumo en cinco años. El mayor mercado mundial de vino, Estados Unidos, está en clara contracción. La guerra arancelaria anunciada por el presidente Donald Trump se espera que impacte gravemente las importaciones de vino.










