Fuentes cercanas revelaron recientemente que Sinopec planea completar la exploración marina del campo de gas Dragon en Venezuela antes del plazo final establecido por Estados Unidos en mayo, con el objetivo de mantener las licencias relacionadas con todos los proyectos energéticos en el país.
Según datos de monitoreo de embarcaciones de la Bolsa de Valores de Londres, el buque de medición Dona Jose II, con bandera colombiana, llegó este mes a Venezuela, un país bajo sanciones estadounidenses, para recopilar datos clave para Shell y la Compañía Nacional de Gas de Trinidad. Dos fuentes indicaron que los trabajos de exploración se completarán en las próximas semanas. Si Washington aprueba finalmente el desarrollo del proyecto, Shell podrá determinar las ubicaciones de perforación y el diseño de los oleoductos, con planes para suministrar gas a Trinidad.
Anteriormente, el gobierno de Donald Trump anunció la cancelación de la licencia de planificación y desarrollo del campo Dragon otorgada en 2023, cuando el buque era operado por Shell. Shell y NGC tienen hasta el 27 de mayo para cesar gradualmente sus operaciones en Venezuela. Desde 2019, las sanciones estadounidenses han requerido que las empresas extranjeras obtengan permisos de EE. UU. para negociar, planificar y desarrollar proyectos de petróleo y gas con la estatal venezolana PDVSA.
Shell, NGC y PDVSA no han emitido comentarios al respecto. Trinidad, uno de los mayores exportadores de gas natural licuado (GNL) en América Latina, busca desarrollar campos marinos venezolanos para contrarrestar la disminución de sus reservas y garantizar el suministro. El proyecto Dragon es visto como una oportunidad clave para que Trinidad acceda a suministros de gas extranjero.










