es.wedoany.com Noticia: Renfe ha firmado un acuerdo con Talgo para modificar 15 trenes y adaptarlos al ancho variable, permitiendo su circulación en las futuras líneas de alta velocidad Madrid-Lisboa y Oporto-Vigo. El Gobierno español ha declarado a Expansión que Renfe será el único operador con capacidad para ofrecer servicios internacionales de alta velocidad en Portugal, lo que supone una clara ventaja competitiva en el mercado ibérico.
A principios de julio, Renfe firmó un acuerdo con el fabricante de trenes Talgo para modificar 15 trenes y dotarlos de ancho variable, de modo que puedan circular tanto en la red española de alta velocidad, predominantemente de ancho europeo, como en las líneas portuguesas construidas también con ancho europeo. Según informa Expansión, estos trenes modificados pertenecen a la serie 106 Avril, originalmente destinados a la estrategia de crecimiento de Renfe en Francia (con el objetivo de llegar a París), pero el plan ha sido suspendido debido a las dificultades de certificación de la flota española en Francia.
El Ministerio de Transportes español ha señalado que Portugal representa una gran oportunidad para Renfe. Con la modificación de estos 15 trenes de la serie 106, Renfe dispondrá de 30 trenes de alta velocidad de ancho variable, a los que se sumarán en los próximos meses 13 nuevos trenes de la serie 107, totalizando 43 trenes que también deberán obtener la certificación para operar en territorio portugués. La compañía ferroviaria portuguesa (CP – Comboios de Portugal) también planea operar servicios internacionales de alta velocidad. El plan aprobado por el Gobierno establece que, además de la licitación ya iniciada para la adquisición de 12 trenes (con opción a 8 adicionales), se adquirirá una segunda flota dedicada exclusivamente al transporte internacional.
Se espera que la línea de alta velocidad entre Oporto y Vigo esté terminada en 2032, reduciendo el tiempo de viaje entre ambas ciudades a aproximadamente 50 minutos. En Portugal, las paradas previstas incluyen el Aeropuerto Francisco Sá Carneiro, Braga, Ponte de Lima y Valença. La conexión entre las dos capitales incluye la nueva línea Lisboa-Évora (con un tramo ya completado) y el tercer cruce del Tajo, conectando con la red ferroviaria española a través de Badajoz, Mérida, Plasencia, Talavera de la Reina y Toledo. Según el cronograma, en una primera fase (hasta 2030), el tiempo de viaje podría reducirse a 5 horas; para 2034, con la instalación completa de la alta velocidad en toda la línea, el trayecto entre Lisboa y Madrid podría acortarse a aproximadamente 3 horas.










