es.wedoany.com Noticia: Switch Bioworks, empresa de biotecnología agrícola con sede en Estados Unidos, ha anunciado que su fertilizante microbiano modificado genéticamente ha recibido la aprobación regulatoria de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) para realizar ensayos de campo. La compañía llevará a cabo los primeros ensayos de campo en múltiples ubicaciones agrícolas del Medio Oeste estadounidense, dirigidos al cultivo de maíz, con el fin de verificar su rendimiento en condiciones agrícolas reales.
El principio técnico del fertilizante microbiano consiste en utilizar microorganismos vivos para extraer nitrógeno directamente del aire, convertirlo en amoníaco y suministrarlo a los cultivos, un proceso que sustituye la dependencia de combustibles fósiles en la producción de fertilizantes químicos tradicionales. La tecnología central de Switch Bioworks es un conjunto de interruptores codificados genéticamente, diseñados para resolver el problema energético fundamental que ha limitado durante mucho tiempo el rendimiento de los fertilizantes microbianos: los microorganismos requieren energía tanto para reproducirse en las raíces de las plantas como para producir fertilizante, y la misma energía no puede destinarse a ambas funciones simultáneamente. El enfoque diseñado por la compañía consiste en permitir que los microorganismos primero establezcan una colonización fiable en las raíces de las plantas y, posteriormente, cambien al modo de producción de fertilizante.
El maíz es uno de los cultivos básicos de mayor escala de cultivo a nivel mundial. Estos ensayos de campo se centrarán en evaluar la estabilidad de colonización y la capacidad de iniciación de producción de nitrógeno de los microorganismos de Switch bajo diferentes diseños de interruptores genéticos y combinaciones de huéspedes de producción microbiana, proporcionando una base para la optimización de su plataforma de descubrimiento e ingeniería microbiana, originada en la Universidad de Stanford.
Los fertilizantes nitrogenados son esenciales para la agricultura moderna, pero su producción tradicional depende en gran medida de combustibles fósiles y de cadenas de suministro centralizadas, lo que expone a los agricultores a un riesgo considerable ante las fluctuaciones de precios. En los últimos años, el gobierno federal de EE. UU. ha implementado varias políticas para mitigar esta situación, incluidas órdenes ejecutivas de la administración Trump sobre la cadena de suministro de fertilizantes y herbicidas, así como la Ley de Fertilizantes Nacionales (Homegrown Fertilizer Act), respaldada por ambos partidos. Estas medidas reflejan que el suministro nacional de fertilizantes ha sido considerado un punto crítico de vulnerabilidad económica, y también han impulsado la atención de la industria hacia alternativas a los fertilizantes convencionales, centrándose en la resiliencia de la cadena de suministro y los costos de los insumos agrícolas.
Tim Schnabel, fundador y director ejecutivo de Switch Bioworks, declaró que la aprobación regulatoria para los ensayos de campo es un hito importante para la empresa. Señaló que el desafío biológico fundamental que los fertilizantes microbianos han enfrentado durante mucho tiempo radica en el conflicto energético entre la reproducción y la producción de fertilizante, y que el enfoque de la compañía busca lograr la transición de la colonización a la producción de fertilizante mediante interruptores genéticos.
Gareth Asten, socio general de Acre Venture Partners, comentó al respecto que la tecnología de fertilizantes químicos, con más de un siglo de historia de la que dependen la agricultura moderna y el suministro mundial de alimentos, está teniendo un impacto ambiental negativo, y que reinventar los fertilizantes es uno de los problemas más importantes de la actualidad. Considera que Switch Bioworks es una de las pocas empresas con una oportunidad real de impulsar este cambio, y que los ensayos de campo son un paso clave en este proceso.
La aprobación de estos ensayos de campo se obtuvo a través de las vías regulatorias de biotecnología existentes de la EPA y el USDA, que permiten probar tecnologías avanzadas garantizando la seguridad. Los datos generados en los ensayos se utilizarán para el desarrollo continuo del producto, sentando las bases para la comercialización de la nueva generación de fertilizantes microbianos modificados genéticamente.













