La corporación estatal rusa Rosatom anunció recientemente que la agencia rusa de supervisión técnica ha emitido una licencia de operación para la unidad 2 de la central nuclear de Zaporiyia. La empresa declaró que esta licencia confirma que el equipo, los sistemas de seguridad y las calificaciones del personal de dicha unidad cumplen con los estrictos estándares de la normativa nuclear rusa. El director general de Rosatom, Alexei Likhachev, señaló: "Todos los trabajos de mantenimiento necesarios y las tareas planificadas se han ejecutado a tiempo, manteniendo un alto nivel de profesionalismo. Nuestro objetivo es preparar todas las unidades para la generación de energía."

La central nuclear de Zaporiyia es la instalación nuclear de mayor capacidad en Europa, con seis reactores tipo VVER y una capacidad operativa total de 5,7 GW. Desde el inicio del conflicto, todas las unidades han estado fuera de servicio. Anteriormente, la autoridad reguladora rusa reconoció temporalmente las licencias emitidas antes de la guerra por el organismo regulador nuclear ucraniano y realizó las prórrogas necesarias. Rosatom ya ha presentado la solicitud de licencia para la unidad 6 y planea presentar solicitudes similares para las unidades 3, 4 y 5 antes de finales de 2026.
Un equipo de expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) se encuentra desplegado en la central desde septiembre de 2022 para supervisar la seguridad nuclear y física. Ucrania considera que la mejor manera de garantizar la seguridad nuclear es que la central regrese a su sistema de control; Rusia ha manifestado que reiniciará las unidades bajo su marco legal cuando las condiciones sean apropiadas. En junio del año pasado, durante una reunión entre el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, y Likhachev, se discutió el tema del reinicio. Grossi expresó que, en las circunstancias actuales, un reinicio podría no ser aconsejable y que deben considerarse factores técnicos como el suministro de agua de refrigeración y electricidad. Likhachev mencionó que ya se ha comenzado la construcción de una estación de bombeo flotante para abordar el problema del suministro de agua, y enfatizó que el reinicio de la central debe realizarse en un entorno libre de amenazas militares.
La agencia rusa de supervisión técnica ya emitió una licencia para la unidad 1 en diciembre del año pasado. La obtención de la licencia por parte de la unidad 2 avanza aún más los preparativos operativos de la central nuclear de Zaporiyia. Rosatom afirma que este paso sienta las bases para el futuro desarrollo de la energía nuclear en la región.









