El propósito de las operaciones de mantenimiento de vehículos de metro es garantizar que los vehículos operen de manera segura y estable, evitando pérdidas económicas y impactos sociales negativos debido a fallos. Los métodos tradicionales, basados en inspección visual manual y herramientas portátiles en un modelo de "inspección periódica", presentan múltiples desventajas.
