El desaireador atmosférico, a presión casi atmosférica (0,02–0,15 MPa), calienta el agua de alimentación hasta la temperatura de saturación correspondiente (aproximadamente 102–104 °C). Mediante una película rotativa o aspersión se forma una película de agua que aumenta el área de intercambio de calor, lo que permite que el oxígeno disuelto, el dióxido de carbono y otros gases se liberen del agua y sean evacuados a través de la salida de gases superior. El agua desaireada se almacena en el depósito inferior para su uso en la caldera.
Proceso detallado:
Entrada de agua y formación de película: el agua de alimentación ingresa al conjunto de película rotativa y, a través de orificios tangenciales, forma una película de agua giratoria a alta velocidad, lo que aumenta significativamente el área de contacto entre vapor y agua.
Calentamiento y liberación de gases: el vapor asciende de abajo hacia arriba intercambiando calor plenamente con la película de agua, calentando el agua hasta la temperatura de saturación. La solubilidad de los gases disminuye drásticamente y el O₂, CO₂, entre otros, se liberan del agua.
Venteo y eliminación de impurezas: los gases liberados ascienden a la zona de venteo y, tras pasar por el separador de vapor y agua, son expulsados a la atmósfera a través del tubo de venteo superior.
Desaireación profunda: el agua pasa por la capa de rejillas y la capa de relleno para una desaireación adicional, y finalmente se acumula en el depósito inferior para su almacenamiento y uso.












