La empresa energética italiana Eni aprobó recientemente la decisión de inversión final para la reconversión parcial de su refinería de Sannazzaro de' Burgondi, ubicada en Pavía, región de Lombardía. El proyecto tiene como objetivo transformar unidades específicas en una biorrefinería para producir diésel HVO (aceite vegetal hidrotratado) y combustible de aviación sostenible (SAF).

Eni obtuvo la aprobación del Ministerio de Medio Ambiente y Seguridad Energética de Italia en septiembre de 2025 para avanzar con este plan de reconversión. La transformación de la biorrefinería de Sannazzaro utilizará la tecnología Ecofining patentada de Eni, combinando unidades de hidrocraqueo y pretratamiento para procesar residuos y subproductos como materias primas clave, aumentando así la capacidad de producción de biocombustibles renovables sin interrumpir la producción existente de combustibles convencionales.
Se prevé que la instalación entre en funcionamiento en 2028, con una capacidad de producción anual objetivo de 550.000 toneladas, capaz de ajustar flexiblemente la producción entre SAF y diésel HVO. La planta existente proporcionará el soporte necesario de hidrógeno, mientras que las infraestructuras se actualizarán para mejorar la logística y la conectividad con los aeropuertos en la región de Lombardía.
Además del proyecto de Sannazzaro, Eni, en colaboración con Q8 Italia, la filial de Kuwait Petroleum, planea construir otra biorrefinería en Priolo, Sicilia. El proyecto de Priolo también está programado para comenzar en 2028, con una capacidad anual de 500.000 toneladas y la misma flexibilidad para producir diésel HVO o SAF. La fase de ingeniería ya está completa, y actualmente se están preparando las actividades de adquisición y construcción, incluida la demolición, mientras se avanza en los procedimientos de autorización.
Eni afirma que estos dos proyectos de biorrefinería son pasos clave en su estrategia para expandir la capacidad de producción de biocombustibles a través de su plataforma Enilive. El proyecto de Priolo se anunció inicialmente en octubre de 2024 y se confirmó en marzo de 2025 mediante un acuerdo con el Ministerio de Empresa y "Made in Italy". Se ubicará en el sitio existente de Versalis, reemplazando una unidad de craqueo ya demolida, como parte de una estrategia de transformación química más amplia. Se espera que los detalles finales se definan a finales de 2028, lo que marca la continua inversión de Eni en el sector de los biocombustibles.









