Perú y Estados Unidos han firmado recientemente un memorándum de entendimiento destinado a fortalecer la cooperación en el ámbito de los minerales críticos para apoyar la seguridad energética y tecnológica. Si Perú logra aprovechar plenamente el apoyo estratégico de EE.UU., podría consolidar su posición como el segundo mayor productor de minerales críticos en América Latina.
Actualmente, Perú produce y exporta siete minerales considerados críticos por el mercado estadounidense, que incluyen cobre, plomo, zinc, plata, estaño y boro. Basándose en su potencial geológico, la cartera podría ampliarse a al menos 12 minerales adicionales, como litio, cobalto y manganeso, cruciales para baterías, vehículos eléctricos, energías renovables y sistemas de almacenamiento de energía.
El desarrollo de minerales críticos ofrece oportunidades de diversificación para la minería peruana, tradicionalmente centrada en el cobre. Aunque el cobre sigue siendo la principal exportación, el crecimiento de la demanda global de materiales para la transición energética crea espacio para la expansión de minerales estratégicos de alto valor añadido.
Según análisis, si nuevas inversiones y proyectos avanzan sin contratiempos, Perú podría ascender en el ranking regional, convirtiéndose en el segundo mayor productor de minerales críticos de América Latina, solo detrás de Brasil, y superando a economías como México y Bolivia.
El memorándum de entendimiento firmado con Estados Unidos, aunque no es vinculante, establece un marco de cooperación que incluye la promoción de inversiones en proyectos de minerales críticos, transferencia de tecnología, desarrollo de cadenas de suministro y evaluación de mecanismos comerciales preferenciales. Esto se alinea con la estrategia de EE.UU. de diversificar sus fuentes de suministro y reducir la dependencia de los mercados asiáticos.
La posición de Perú en el mapa global de minerales críticos dependerá de factores como la estabilidad legal, competitividad regulatoria, agilidad en permisos y viabilidad social de los proyectos. La coordinación entre el Estado y el sector privado es crucial para acelerar la exploración y el inicio de nuevas operaciones.
En el contexto de la transición energética global y la creciente competencia por recursos estratégicos, Perú posee ventajas comparativas. Activar su potencial en minerales críticos podría fortalecer su papel como proveedor confiable en las cadenas de suministro globales y abrir nuevas áreas de crecimiento para su sector minero.









