El gobierno de Estados Unidos está considerando pagar alrededor de 1.000 millones de dólares en compensación a la empresa energética francesa TotalEnergies para cancelar dos de sus arrendamientos de energía eólica marina: Attentive Energy cerca de Nueva York y Carolina Long Bay cerca de Carolina del Norte. Esta medida podría implicar que el Departamento del Interior cancele los arrendamientos y el Departamento de Justicia pague más de 928 millones de dólares, cubriendo la cantidad que TotalEnergies había ofertado previamente.
Los proyectos eólicos marinos alguna vez fueron una parte clave para impulsar la capacidad de 30 gigavatios de Estados Unidos para 2030, con arrendamientos que se extendían desde el noreste hasta el Golfo de México, pero el progreso se ha estancado. TotalEnergies anunció en 2024 que suspendía el desarrollo del proyecto Attentive Energy, que en la práctica ha sido abandonado, independientemente de si se llega a un acuerdo. En el primer trimestre de 2025, aproximadamente 8.000 millones de dólares en inversiones en energía limpia en EE. UU. fueron cancelados o reducidos, ya que las empresas reevaluaron la economía de los proyectos y los riesgos políticos.
El acuerdo propuesto muestra que el gobierno estadounidense no solo está ralentizando nuevos desarrollos, sino también limpiando activamente la cartera de proyectos existentes. Según los informes, incluso si TotalEnergies rechaza la compensación, los arrendamientos serán cancelados. A cambio, TotalEnergies abandonaría los proyectos eólicos y pasaría a invertir en infraestructura de gas natural en Estados Unidos, incluyendo activos en Texas.
En el entorno actual, los desarrolladores de energía eólica marina enfrentan múltiples contratiempos, como revisiones de permisos, suspensiones de construcción y oposición política. La reciente suspensión por parte del Departamento del Interior de los trabajos en el proyecto Empire Wind de Equinor cerca de Nueva York aumenta aún más la presión. La posible compensación plantea problemas de costos, ya que casi 1.000 millones de dólares de dinero de los contribuyentes podrían destinarse a cerrar proyectos ya aprobados o parcialmente avanzados.
Actualmente, el acuerdo aún está en discusión. El desarrollo de la energía eólica marina en EE. UU. enfrenta desafíos, y el gobierno podría estar dispuesto a pagar un precio para ajustar la dirección de su política energética.









