La provincia de Salta en Argentina enfrenta el desafío de desarrollar su sector minero: cómo convertir su vasto potencial geológico en proyectos concretos. En un discurso reciente ante la Cámara de Senadores provincial, el Ministro de Minería, Gustavo Carrizo, señaló que actualmente solo se ha explorado el 1% del área de la Puna salteña, lo que significa que una gran cantidad de recursos minerales aún está por descubrirse.
Para abordar esta situación, Carrizo anunció que está impulsando una propuesta de ley que permita realizar tareas de exploración y prospección preliminares mediante una declaración jurada, con el fin de reducir significativamente los tiempos administrativos que actualmente obstaculizan el inicio de las actividades. Esta medida para acelerar la exploración minera busca agilizar los trámites y atraer más inversiones.
Carrizo hizo un balance de los primeros 100 días de gestión, destacando una mejora significativa en la eficiencia administrativa: se emitieron 31 Declaraciones de Impacto Ambiental en tiempos récord, facilitando las operaciones y exploraciones de las empresas; se trabajó en coordinación directa con las empresas para presentar nuevos proyectos; y el marco regulatorio propuesto busca brindar seguridad jurídica y previsibilidad a los inversores desde las primeras etapas del proceso minero.
Salta se ha convertido en un destino prioritario para capitales que buscan minerales críticos para la transición energética. La cartera actual de proyectos muestra: 6 grandes empresas incluidas en el marco del Régimen de Promoción de Grandes Inversiones; 35 proyectos de litio en distintas etapas de desarrollo, posicionando a Salta como un actor clave en la región del "Triángulo del Litio"; y 15 proyectos de minería metálica (oro, plata y cobre) que diversifican la estructura productiva provincial.
Carrizo afirmó: "Avanzar con la declaración jurada en los proyectos iniciales es clave para un desarrollo más ágil y efectivo". Considera que simplificar el inicio de los proyectos es crucial para competir a nivel global. Al permitir gestionar la prospección –la etapa de menor impacto ambiental– mediante declaración jurada, Salta apunta a atraer a las empresas exploradoras responsables de encontrar los futuros yacimientos. Esta estrategia de aceleración de la exploración minera, combinada con infraestructura y licencia social, tiene como objetivo transformar a Salta en un polo minero más dinámico de la región, impulsando el desarrollo económico del área de la Puna.









