es.wedoany.com Noticia: El 19 de mayo de 2026, el Gobierno Federal de Brasil anunció el programa "Constrói Mais Brasil". Este programa integra el "Projeto Construa Brasil" y la "Estratégia BIM BR", con el objetivo de impulsar la transformación digital en el sector de la construcción, desde el diseño hasta la obra. Aunque el decreto aún no se ha firmado, la señal es clara: la trazabilidad y los datos digitales ya no son una ventaja competitiva, sino que se están convirtiendo en un requisito fundamental del mercado.

Publicaciones especializadas del sector señalan que la transparencia de los datos, la trazabilidad y la estandarización documental ya son condiciones previas para operar en 2026. Los contratantes y los organismos públicos empiezan a exigir indicadores de rendimiento verificables. El sector de las grandes obras de construcción, históricamente reacio a la normalización de procesos, comienza a responder a esta presión.
Pero en el debate actual sobre la trazabilidad existe un punto ciego. Toda la discusión en el sector en los últimos años se ha centrado en los materiales de construcción, los procesos in situ y la gestión contractual. Son avances importantes. Sin embargo, la etapa inicial técnicamente más crítica —la investigación del subsuelo— sigue estando, en gran medida, al margen de esta lógica.
Antes de cualquier diseño de cimentación, decisión de trazado o cálculo estructural, es necesario conocer lo que hay bajo la superficie. Estos datos determinan los parámetros de resistencia, compresibilidad, nivel freático y perfil geológico. A partir de ellos se dimensionan las estructuras, se estiman los costes y se evalúan los riesgos. En grandes proyectos de infraestructura —carreteras, ferrocarriles, saneamiento, energía— se disponen cientos o miles de puntos de investigación a lo largo de corredores de decenas o cientos de kilómetros.
En la mayoría de los casos, los datos son generados por equipos de campo sin un registro digital en tiempo real. Las notas se toman a mano, se transcriben después y se integran en informes sin una cadena de custodia verificable. No hay georreferenciación en el momento de la ejecución, ni registro fotográfico asociado al dato, ni posibilidad de auditar la secuencia del proceso. El resultado final se entrega en PDF u hojas de cálculo, formatos que encapsulan la información y la hacen inutilizable para cualquier sistema de modelado.
Este modelo no es solo un atraso técnico, sino un riesgo contractual. En el ciclo de concesiones de 2026, con inversiones previstas en carreteras superiores a los 149 mil millones de reales, los contratos incluyen mecanismos de reequilibrio y una revisión más rigurosa del desempeño. La inconsistencia de los datos del subsuelo no permanece invisible; reaparece durante la construcción en forma de fallos en cimentaciones, comportamiento anómalo de taludes y discrepancias entre los parámetros de diseño y la realidad del terreno.
El BIM (Building Information Modeling) ha avanzado como metodología. La "Estratégia BIM BR", institucionalizada en enero de 2024 mediante el Decreto nº 11.888 e incorporada al "Constrói Mais Brasil", establece directrices para la creación, uso e intercambio de modelos digitales a lo largo del ciclo de vida del proyecto. En teoría, esto incluye los datos geotécnicos. En la práctica, la fiabilidad del modelo BIM de una obra depende enteramente de la fiabilidad de sus datos de entrada. Los datos del subsuelo, al llegar al software de modelado, suelen presentarse en formatos no estructurados, generados sin control de proceso, por equipos sin registro en tiempo real, y el modelo recibe estimaciones en lugar de datos.
Existe un formato técnico específico para la entrega de datos geotécnicos en entorno digital: el AGS. Este estándar internacional es compatible con los principales programas de modelado geotécnico y BIM, pero su aplicación en Brasil sigue siendo marginal. La mayoría de los informes de investigación actuales en el mercado no pueden ser procesados por ningún sistema de modelado sin un retrabajo manual. La transformación digital ha llegado a la superficie del sector, pero el subsuelo aún espera.
El mercado brasileño de investigación geotécnica está fragmentado, con escasa estandarización técnica efectiva, donde la presión sobre el precio es el principal criterio de contratación y los contratos exigen poco sobre el proceso de generación de datos, centrándose solo en el informe final. Bajo la influencia combinada de nuevas normativas ambientales, la presión ESG (ambiental, social y de gobernanza) sobre los grandes proyectos concesionales, las crecientes exigencias de auditoría en los contratos públicos y la lógica BIM que depende de datos verificables y no de declaraciones, se está configurando un entorno de mercado que exigirá la trazabilidad de los datos del subsuelo. Cuando esto ocurra, las empresas que ya hayan adoptado el registro digital de campo, la georreferenciación en tiempo real, la cadena de custodia de muestras y la entrega en formatos compatibles con el modelado ocuparán una posición ventajosa difícil de replicar. La trazabilidad no es un recurso que pueda añadirse a los procesos existentes, sino una lógica operativa que debe existir desde la primera perforación. Por ahora, estas empresas son escasas y el mercado aún no las diferencia por precio. Pero pronto, los contratos empezarán a distinguirlas.
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