es.wedoany.com Noticia: El informe «Economía Móvil Europea 2026» publicado por la Asociación del Sistema Global de Comunicaciones Móviles (GSMA) muestra que en 2025 la contribución de la industria móvil a la economía de la Unión Europea aumentó un 14% interanual, alcanzando los 1,15 billones de euros, lo que equivale al 6,1% del PIB de la UE, frente al 5,5% y 1,01 billones de euros de 2024.

El informe señala que esta contribución proviene principalmente de la mejora de la productividad, de la cual unos 820.000 millones de euros se derivan de que los usuarios obtienen información, aceleran la comunicación y mejoran la eficiencia de los procesos a través de teléfonos móviles y aplicaciones de Internet móvil. La GSMA predice que para 2030, la contribución de esta industria al PIB de la UE superará los 1,6 billones de euros. La GSMA destaca que el papel de la industria móvil va mucho más allá de la conectividad básica; este sector proporciona el soporte fundamental para gran parte del ecosistema digital europeo, desde el comercio electrónico hasta el teletrabajo, la educación en línea, la salud digital e incluso los servicios basados en datos.
El Ministro de Cultura, Comunicación y Deporte de Irlanda, Patrick O’Donovan, afirmó que la conectividad digital es esencial para el funcionamiento del mundo moderno. Mencionó especialmente que las características geográficas de Irlanda hacen que los operadores móviles desempeñen un papel clave en el apoyo a la economía y la sociedad. Este informe se publica justo cuando Irlanda se prepara para asumir la presidencia del Consejo de la Unión Europea durante un debate clave sobre la regulación del sector. O’Donovan sostuvo que crear condiciones para la prosperidad del ecosistema digital europeo es una prioridad para los próximos seis meses.
El Director General de la GSMA, Vivek Badrinath, señaló que la importancia de la tecnología móvil para la economía y el empleo en Europa es cada vez más evidente. Por cada 16 euros generados en la UE, 1 euro está relacionado con la industria móvil, lo que demuestra plenamente que la infraestructura de conectividad se ha convertido en un catalizador del crecimiento europeo.
En cuanto al empleo, a finales de 2025, la industria móvil sostenía 2,4 millones de puestos de trabajo en la UE, de los cuales 1,3 millones provenían directamente del ecosistema móvil y 1,1 millones de la actividad económica de sectores relacionados. En Irlanda, según datos de la Comisión de Regulación de Comunicaciones de Irlanda (ComReg) y la Confederación de Empresas y Empleadores de Irlanda (Ibec), el sector emplea a 24.000 personas, y el número total de conexiones móviles en el país supera los 10,5 millones. Además, la capacidad de conectividad permite que el 25% de la fuerza laboral irlandesa trabaje de forma remota, lo que es especialmente importante en áreas con menor densidad de población.
La Directora de la Asociación de la Industria de Telecomunicaciones de Irlanda (Telecommunications Industry Ireland), perteneciente a Ibec, Nicola Cooke, destacó que la conectividad digital es el pilar de la economía y la sociedad irlandesas. Afirmó que, gracias a las inversiones de los sectores público y privado en infraestructura móvil y de banda ancha, casi un millón de personas pueden trabajar desde casa. Cooke también señaló que, en los últimos ocho años, el tráfico de datos de red en Irlanda ha crecido un 460%, mientras que los miembros de la asociación invirtieron 5.000 millones de euros en el mismo período. Este crecimiento ha impulsado beneficios como el teletrabajo, la educación en línea y la telemedicina, pero también exige continuar fortaleciendo la infraestructura.
A pesar de su significativo peso económico, la GSMA advierte que Europa sigue rezagada respecto a los mercados líderes en calidad de red y despliegue avanzado. A finales de 2025, el 5G representaba solo el 43% de las conexiones móviles en Europa, aunque se espera que se convierta en la tecnología dominante en algún momento de este año. El problema fundamental radica en la inversión. Desde 2021, los operadores de la UE han invertido más de 140.000 millones de euros en redes móviles. Sin embargo, un análisis de GSMA Intelligence estima que Europa necesitará otros 475.000 millones de euros para 2035 para completar la transformación digital, de los cuales solo se prevé que estén disponibles 270.000 millones, dejando un déficit de 205.000 millones de euros.
Esta brecha de inversión se explica en parte por las condiciones del mercado. El gasto de capital por usuario en Europa es de 35 euros, solo la mitad de los 70 euros que los operadores de los mercados líderes pueden invertir para el despliegue generalizado de 5G independiente (5G standalone). La GSMA considera que esto refleja un entorno regulatorio poco atractivo, caracterizado durante años por un exceso de regulación y dificultades para lograr economías de escala. En los próximos meses, dos debates serán especialmente importantes: la Ley de Redes Digitales (Digital Networks Act) y la revisión de las directrices sobre fusiones. Estas dos iniciativas podrían abrir la puerta a un marco más moderno, mejorando así las condiciones de inversión y fomentando la aparición de operadores de mayor tamaño en este mercado europeo aún muy fragmentado.
Badrinath advirtió que las decisiones políticas que se tomen durante la presidencia irlandesa de la UE y a lo largo de todo 2027 determinarán hasta qué punto Europa puede fortalecer el papel de la tecnología móvil en la sociedad moderna, y también afectarán la capacidad del ecosistema digital europeo para crecer y competir con los grandes mercados internacionales. En Irlanda, el debate va acompañado de otros desafíos regulatorios, como la Ley de Redes Digitales y la Ley de Ciberseguridad 2 (Cybersecurity Act 2). Cooke afirmó que TII colaborará con el gobierno, los reguladores y otros actores para superar estos desafíos, permitiendo que la industria continúe invirtiendo en una infraestructura considerada clave para el país.
El informe presenta una doble lectura. Por un lado, la industria móvil europea ya es un motor económico de primer nivel, capaz de generar empleo, productividad e ingresos públicos; en 2025, el ecosistema móvil contribuyó con 110.000 millones de euros en impuestos. Por otro lado, su capacidad para mantener el crecimiento futuro depende de que Europa pueda resolver la brecha de inversión, que podría hacer que se quede aún más rezagada respecto a los mercados líderes. Europa cuenta con una industria móvil de más de 1 billón de euros, millones de empleos relacionados con la conectividad y una economía cada vez más dependiente de las redes digitales. El informe concluye que la cuestión ahora es si el marco regulatorio podrá convertir esta base en un liderazgo tecnológico, o si la región seguirá desarrollándose por debajo de su potencial.
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