Debido a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pospuso la imposición de aranceles a los productos importados de Canadá y México, los precios internacionales del petróleo experimentaron una ligera recuperación tras un período de volatilidad. El crudo intermedio del oeste de Texas (WTI) cerró prácticamente sin cambios por encima de los 66 dólares por barril, poniendo fin a una racha de cuatro días consecutivos de caídas; por su parte, el precio del crudo Brent subió ligeramente por encima de los 69 dólares por barril, tras haber alcanzado previamente su nivel más bajo desde finales de 2021.
La volatilidad de los precios del petróleo el jueves se debió a señales contradictorias sobre la oferta. La amenaza de aranceles de Trump había generado preocupaciones en el mercado, y los analistas temían que una guerra comercial pudiera frenar el crecimiento económico y la demanda de energía, lo que podría empujar aún más a la baja los precios del crudo. Sin embargo, la decisión de aplazar los aranceles también se interpretó como un soporte para los precios del WTI, ya que Estados Unidos podría aumentar la demanda de crudo doméstico para sustituir el suministro de Canadá y México que potencialmente se habría visto afectado por los aranceles.
Trump anunció que retrasará la imposición de aranceles a todos los bienes cubiertos por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (USMCA) provenientes de México y Canadá, incluyendo los productos energéticos. El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, informó sobre esta decisión más temprano ese día. La Casa Blanca estima que el 62% de las importaciones provenientes de Canadá y la mitad de los bienes de México seguirán estando sujetas a aranceles, siendo la mayoría de estos productos energéticos.
Tras la suspensión de los aranceles, la diferencia de precio al contado del WTI se redujo a 36 centavos, lo que sugiere que el suministro en el mercado podría volverse más holgado. El precio del crudo pesado canadiense también aumentó como resultado. Sin embargo, la política comercial de Trump y la decisión de la OPEP+ de reanudar la capacidad ociosa a partir de abril siguen ejerciendo presión sobre el mercado. Los futuros del Brent entraron por primera vez desde septiembre en una zona de sobreventa, lo que indica que las recientes caídas han sido excesivas.
Las declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, también brindaron soporte a los precios del petróleo. Bessent afirmó que Estados Unidos está dispuesto a imponer sanciones "con toda su fuerza" a Rusia para lograr un alto al fuego en Ucrania, y amenazó con "cerrar" el sector petrolero de Irán.









