El 3 de abril, el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) anunció que, tras un riguroso proceso de selección competitiva, Strategic Storage Partners, LLC ha obtenido con éxito un contrato por valor de 1.400 millones de dólares para la gestión y operación de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR).
Según el contenido del contrato, Strategic Storage Partners, LLC será responsable durante los próximos cinco años de la operación y mantenimiento de las instalaciones de la SPR y los sistemas relacionados en Luisiana y Texas. Además, el Departamento de Energía se reserva la opción de extender el contrato por otros cinco años.
Tras un período de transición, Strategic Storage Partners, LLC asumirá oficialmente las responsabilidades de gestión y operación de la SPR el 15 de junio de 2025.
La SPR, como una medida clave de seguridad energética de Estados Unidos, tiene la misión de cumplir con las obligaciones del país bajo el Programa Internacional de Energía mediante la adquisición, almacenamiento, distribución y gestión de reservas de petróleo de emergencia, protegiendo a Estados Unidos de interrupciones significativas en el suministro de petróleo. Actualmente, las reservas de petróleo propiedad del gobierno federal se almacenan en cavernas subterráneas de sal en cuatro ubicaciones en Texas y Luisiana. A lo largo del tiempo, la SPR ha desempeñado un papel crucial durante emergencias por escasez de petróleo, protegiendo eficazmente la economía y el bienestar de los ciudadanos estadounidenses.
La adjudicación de este contrato refleja la gran importancia que el gobierno de Estados Unidos otorga a la seguridad energética. El Departamento de Energía destacó en un comunicado que esta medida forma parte integral del marco político del presidente Trump para promover el empleo en Estados Unidos, fortalecer las cadenas de suministro internas y consolidar el liderazgo energético global del país.
Con la incorporación de Strategic Storage Partners, LLC, la gestión y operación de la SPR entrarán en una nueva fase de desarrollo, lo que se espera que eleve aún más el nivel de seguridad energética de Estados Unidos.









