es.wedoany.com Noticia: El ministerio dirigido por la ministra de Sanidad de España, Mónica García, ha iniciado el proceso de transposición de la Directiva de la Unión Europea sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas (Uwwtd) al derecho nacional, publicando el correspondiente proyecto de real decreto y abriendo una consulta pública. Esta directiva ha generado una amplia controversia en la industria farmacéutica europea. El proyecto propone la creación de una herramienta de epidemiología ambiental para la vigilancia de aguas residuales denominada Hebar, destinada a recopilar información sobre factores ambientales biológicos, químicos o físicos que puedan afectar la salud humana, así como datos sobre las características y el control de los sistemas de tratamiento de aguas residuales urbanas.
Este proyecto de real decreto es el instrumento legal mediante el cual España transpone obligatoriamente la normativa de la UE al derecho nacional, marcando el inicio formal del proceso de aplicación de esta directiva en territorio español. Anteriormente, la industria farmacéutica española ya se había opuesto a la directiva sobre el tratamiento de aguas residuales. Elena Casaus, secretaria general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg), señaló que, aunque la directiva introduce elementos positivos, aún no constituye una verdadera política industrial que pueda fortalecer la producción de medicamentos esenciales, y podría "estrangular" este tipo de fármacos. La Asociación de la Industria Farmacéutica de España (Farmaindustria) advirtió que esta normativa "perjudica gravemente" los intereses del sector, y que los requisitos establecidos podrían poner en riesgo el acceso de los pacientes a los medicamentos necesarios, abarcando tanto fármacos innovadores como medicamentos maduros, críticos o esenciales.
Según la explicación del Ministerio de Sanidad sobre la implementación obligatoria de esta normativa, la transposición de la Directiva 2024/3019 de la UE es un mandato explícito. De acuerdo con el artículo 33 de dicha directiva, es una obligación para todos los Estados miembros, sin que existan soluciones alternativas no regulatorias. Para ello, el Gobierno de España propone establecer un sistema de vigilancia sanitaria que complemente y apoye la vigilancia de la salud pública y clínica. Al mismo tiempo, la plataforma en red Hebar funcionará como un sistema de información para recopilar datos de control, las características de los sistemas de tratamiento de aguas residuales y los factores que afectan la salud humana.
El Ministerio de Sanidad también ha enumerado los principales parámetros de salud pública que deben ser monitoreados, incluida la vigilancia de patógenos como el SARS-CoV-2 y sus variantes, el virus de la poliomielitis, el virus de la gripe y otros patógenos emergentes. Ante emergencias de salud pública, España llevará a cabo la vigilancia basándose en la experiencia acumulada durante la pandemia de COVID-19. Además, el proyecto introduce la obligación de monitorear las bacterias resistentes a los antibióticos en las aguas residuales (reconocidas por la Organización Mundial de la Salud como una de las principales fuentes de bacterias), así como sus genes y metabolitos, con el fin de desarrollar conocimiento científico y adoptar medidas futuras. Esta medida acelera el proceso de implementación de una de las normativas más controvertidas de los últimos tiempos, y la industria farmacéutica ya está analizando este primer paso.









