Antofagasta, gigante minero chileno, destinará 2.000 millones de dólares en los próximos siete años para avanzar en la nueva fase de exploración del proyecto de cobre Cachorro, en el norte de Chile. El proyecto, que presentó su Declaración de Impacto Ambiental en enero, está a la espera de aprobación regulatoria.
Ubicado entre las minas Centinela y Antucoya, Cachorro se beneficia de sinergias con infraestructura existente, reduciendo costos. Situado en el desierto de Atacama, a 1.500 metros de altitud, cuenta con 255 millones de toneladas de recursos minerales, con un 1,26% de cobre y 4 gramos de plata por tonelada.
S&P Global Market Intelligence lo considera uno de los mayores descubrimientos de cobre en una década y el depósito tipo manto más importante de la costa chilena. Esta inversión refuerza la posición de Antofagasta como líder mundial en la industria del cobre.










